Ciudad de México.- Integrantes de la organización ambientalista Greenpeace México realizaron este martes una protesta pacífica en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para llamar la atención sobre los impactos de la crisis climática y su influencia en actividades cotidianas, incluido el fútbol profesional.
La movilización se llevó a cabo bajo el balón gigante ubicado en la rotonda central de la terminal aérea, donde los activistas desplegaron pancartas con mensajes como “El juego tiene tiempo extra, el planeta no” y “Si cambia el clima, cambia el juego”. Además, algunos participantes se colocaron alrededor de la estructura simulando llamas para representar los efectos del calor extremo.
La organización aprovechó la afluencia de viajeros nacionales e internacionales para exigir a las autoridades mexicanas la adopción de políticas ambientales más ambiciosas, enfocadas en la protección de la Selva Maya, así como en una transición energética que reduzca la dependencia de los combustibles fósiles y elimine prácticas como el fracking.
Durante la protesta, la directora de campañas de Greenpeace México, Ornela Garelli, señaló que la intención de la acción es aprovechar la atención internacional generada por el Mundial para visibilizar los efectos cada vez más evidentes del cambio climático, entre ellos sequías, incendios forestales e inundaciones.
La activista destacó que el aumento de las temperaturas ya está obligando a modificar la organización de competencias deportivas alrededor del mundo. Como ejemplo, mencionó los ajustes en los horarios de los partidos y la implementación de pausas obligatorias de hidratación para proteger tanto a jugadores como a espectadores.
Greenpeace también recordó la interrupción de un encuentro mundialista entre Francia e Irak debido a una tormenta eléctrica, situación que obligó a suspender temporalmente el juego y evacuar las tribunas por motivos de seguridad.
La organización subrayó que el Copa Mundial de la FIFA 2026 se ha convertido en el primer torneo de la historia en aplicar pausas de hidratación obligatorias en todos sus partidos, una medida que, según los ambientalistas, refleja cómo los fenómenos meteorológicos extremos ya están impactando diversos aspectos de la vida cotidiana.
Finalmente, Greenpeace reiteró que México es uno de los países vulnerables a los efectos del calentamiento global e hizo un llamado a la ciudadanía para sumarse a las acciones destinadas a reducir emisiones contaminantes y fortalecer la protección ambiental.
La protesta ocurrió en el marco de las actividades relacionadas con el Mundial 2026 y a unas horas del encuentro entre las selecciones de República Checa y México.