La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó la orden ejecutiva impulsada por el presidente Donald Trump que buscaba negar la ciudadanía estadounidense a los hijos de personas que se encuentran en el país de manera irregular.
La decisión se sustentó en la interpretación de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos y en leyes federales vigentes, al concluir que, con contadas excepciones, toda persona nacida en territorio estadounidense adquiere automáticamente la ciudadanía.
El presidente del tribunal, John Roberts, afirmó que la ciudadanía representa “el derecho a tener derechos” y sostuvo que la Decimocuarta Enmienda garantiza esa protección a todas las personas nacidas en el país. “Hoy mantenemos esa promesa”, escribió en la opinión mayoritaria.
En contraste, el juez Clarence Thomas expresó su desacuerdo y argumentó que la enmienda fue concebida para garantizar la igualdad de derechos a los afroamericanos liberados tras la Guerra Civil, pero que con el tiempo ha sido utilizada para fines políticos que, según él, no fueron contemplados por el Congreso de la época.
La orden ejecutiva de Trump ya había sido suspendida por diversos tribunales federales inferiores, por lo que nunca entró en vigor. Durante las audiencias celebradas en abril, magistrados de distintas corrientes ideológicas cuestionaron la constitucionalidad de la medida.
Tras conocerse el fallo, Maria Teresa Kumar, líder de la organización Voto Latino, celebró la resolución y aseguró que la Corte “defendió el alma de este país y la esencia misma de lo que significa ser estadounidense”, al reafirmar que todo niño nacido en suelo estadounidense es ciudadano.