Un juez federal declaró en concurso mercantil a TV Azteca e inició formalmente la etapa de conciliación, mediante la cual la empresa buscará alcanzar un convenio con sus acreedores para reestructurar sus adeudos.
La resolución fue emitida el 6 de julio por el Juzgado Primero de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles, luego de determinar que la televisora cumplía con los supuestos establecidos en la Ley de Concursos Mercantiles para la apertura del procedimiento.
Con esta decisión comenzó la etapa de conciliación por un periodo inicial de 185 días naturales, contados a partir de la publicación de la sentencia en el Diario Oficial de la Federación. Dicho plazo podrá ampliarse hasta un máximo de 365 días, siempre que existan avances en las negociaciones entre la empresa y sus acreedores.
El juez también ordenó al Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles designar, en un plazo de cinco días, al conciliador que encabezará las negociaciones para buscar un acuerdo entre las partes.
De acuerdo con la resolución judicial, el visitador designado concluyó que el 64.73 por ciento de las obligaciones de pago de TV Azteca tenían más de 30 días de vencidas, porcentaje que supera el umbral de 35 por ciento previsto por la legislación para declarar el concurso mercantil. Asimismo, determinó que los activos líquidos de la empresa representaban apenas el 7.07 por ciento de sus obligaciones vencidas.
Como parte del procedimiento, el juez mantuvo diversas medidas cautelares para proteger el patrimonio de la empresa, entre ellas la suspensión de ejecuciones y embargos relacionados con obligaciones previas al concurso, la prohibición de vender activos principales y restricciones para realizar pagos de deudas vencidas antes del inicio del proceso.
En su solicitud de concurso mercantil, TV Azteca argumentó que su situación financiera obedece a diversos factores, entre ellos créditos fiscales determinados por el Servicio de Administración Tributaria, el incumplimiento en el pago de bonos emitidos en Estados Unidos, la migración de audiencias hacia plataformas de streaming, la disminución de la publicidad televisiva, la reducción del gasto gubernamental en publicidad y un entorno económico marcado por altas tasas de interés e inflación.