Caracas.- En medio del duelo que vive Venezuela tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el pasado 24 de junio, familiares de víctimas denunciaron presuntos cobros de hasta 3 mil dólares para recuperar los cuerpos de sus seres queridos atrapados entre los escombros de edificios colapsados.
Habitantes del sector Caribe aseguraron que, ante la falta de apoyo institucional, algunas personas estarían exigiendo fuertes sumas de dinero para realizar las labores de rescate. César González relató que su familia aún no ha podido recuperar el cuerpo de su tío, Luis González, debido a que les solicitaron 3 mil dólares para extraerlo.
“Quienes lograron sacar a sus familiares tuvieron que pagar entre 2 mil y 2 mil 500 dólares. Nosotros no hemos podido rescatar a mi tío porque nos están pidiendo 3 mil dólares”, afirmó.
El hombre también denunció que, tras el colapso del edificio Country Mar, en La Guaira, gran parte de las labores de búsqueda han sido realizadas por familiares y voluntarios, al asegurar que el apoyo gubernamental ha sido insuficiente.
De acuerdo con el balance oficial, los sismos han dejado 3 mil 811 personas fallecidas, 16 mil 740 lesionadas y miles de desaparecidos, mientras continúan las labores de búsqueda e identificación de víctimas.
A estas denuncias se suman otras relacionadas con el proceso funerario. Génesis Marcano difundió un video en redes sociales en el que acusó presuntos cobros de 450 dólares para entregar los cuerpos de personas fallecidas a sus familiares y permitir que continúen los trámites de cremación.
“¿Cómo es posible que estemos pasando por esta catástrofe y todavía haya personas cobrando a los familiares?”, cuestionó, al tiempo que pidió a las autoridades investigar estos señalamientos.
La periodista venezolana Valeria Patricia afirmó que este tipo de prácticas ya se registraban antes del desastre, pero que las denuncias aumentaron tras los terremotos. Explicó que las familias deben contratar servicios funerarios para obtener la documentación necesaria para la cremación o sepultura, un gasto que muchas personas no pueden afrontar luego de haber perdido sus viviendas y patrimonio.
Frente a las acusaciones, el presidente de la Cámara Nacional de Empresas de Servicios Funerarios (Canadefu), Joel Urribarri, rechazó los señalamientos contra el sector y aseguró que las empresas privadas redujeron sus tarifas como medida de apoyo durante la emergencia.
Indicó que el costo de una cremación pasó de alrededor de 500 a 150 dólares, mientras que el traslado de cuerpos entre La Guaira y Caracas disminuyó de 200 a 120 dólares, bajo un esquema de “precios solidarios”.
Urribarri también informó que el Estado venezolano aplica un protocolo de inhumación individual para los cuerpos no identificados o no reclamados, con el propósito de preservar su identidad y facilitar una eventual identificación por parte de sus familiares.
Asimismo, señaló que empresas afiliadas a Canadefu y prestadores independientes han donado alrededor de 2 mil ataúdes para apoyar a las familias afectadas por una de las tragedias más graves registradas recientemente en Venezuela, donde miles de personas aún esperan localizar a sus seres queridos y darles una sepultura digna.