Madrid.- La selección de España regresó este lunes a su país para celebrar la conquista de la Copa del Mundo 2026, luego de vencer 1-0 a Argentina en la final disputada en East Rutherford, Nueva Jersey, resultado con el que levantó el segundo título mundial de su historia.
El plantel de 26 futbolistas fue recibido por la Familia Real y por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, antes de encabezar un recorrido en autobús descapotable por las principales calles de Madrid, donde miles de aficionados se congregaron para celebrar la histórica hazaña.
El desfile partió desde las inmediaciones del Palacio de la Moncloa con destino a la Plaza de Cibeles, sitio emblemático de las grandes celebraciones deportivas españolas, donde se llevó a cabo una ceremonia especial junto a los jugadores y la afición.
La capital española vivió una auténtica fiesta desde el silbatazo final del domingo. Miles de personas salieron a las calles, abarrotando la Puerta del Sol y otras plazas de la ciudad, entre banderas, cánticos, bengalas y el sonido incesante de las bocinas de los automóviles.
El campeonato fue celebrado también por líderes internacionales, entre ellos el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, cuyos países organizaron conjuntamente la Copa del Mundo 2026.
Con esta conquista, España suma su segundo título mundial, luego del obtenido en Sudáfrica 2010, y además logra un hecho sin precedentes al convertirse en el primer país en poseer de manera simultánea las Copas del Mundo masculina y femenina, tras el campeonato conseguido por la selección femenil en 2023.
Para muchos jóvenes españoles, esta fue la primera ocasión en que pudieron ver a su selección masculina coronarse campeona del mundo, lo que convirtió las celebraciones en una expresión de orgullo nacional.
“Estoy muy feliz. He dormido tres o cuatro horas, pero por el equipo haré lo que haga falta”, expresó Víctor Álvarez, un aficionado de 19 años que acudió desde temprana hora para recibir al equipo.
No obstante, la jornada también estuvo marcada por la tragedia. Las autoridades informaron que un menor de 13 años murió en Salamanca luego de que colapsara una fuente a la que había subido junto con sus amigos para festejar el triunfo de la selección.
Desde las primeras horas del lunes, cientos de seguidores esperaban la llegada del equipo en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, mientras otros comenzaron a ocupar lugares en la Plaza de Cibeles, soportando temperaturas cercanas a los 35 grados centígrados para formar parte de una celebración que quedará grabada en la historia del futbol español.