Ciudad de México.- Un juez de control modificó la medida cautelar impuesta al exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam, en uno de los procesos penales que enfrenta por el caso Ayotzinapa, al sustituir la prisión domiciliaria por un esquema de resguardo con vigilancia electrónica y restricciones de movilidad.
La resolución fue emitida por el juez Edmundo Manuel Perusquia Cabañas, adscrito al Centro de Justicia Penal Federal con sede en el Reclusorio Norte, quien determinó que el exfuncionario permanecerá en su domicilio bajo monitoreo mediante un brazalete electrónico y deberá cumplir diversas medidas cautelares.
Durante la audiencia, el juzgador consideró que el estado de salud de Murillo Karam requiere atención médica permanente. Asimismo, concluyó que la duración del proceso penal no ha obedecido a acciones dilatorias atribuibles al exprocurador, sino a la tramitación de diversos recursos judiciales promovidos dentro del expediente, por lo que estimó procedente modificar la medida cautelar.
Con esta decisión, Murillo Karam dejará de estar bajo la vigilancia permanente de elementos de la Guardia Nacional en su domicilio y ya no requerirá autorización judicial para acudir a consultas médicas. Sin embargo, continuará sujeto al monitoreo electrónico y a las restricciones de movilidad impuestas por la autoridad judicial.
Pese a este cambio, el exprocurador sigue vinculado a un segundo proceso penal que se desarrolla ante un juez del Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Sur. En ese expediente permanece bajo prisión domiciliaria por su presunta responsabilidad en los delitos de tortura, desaparición forzada y coalición de servidores públicos, relacionados con el caso de Felipe Rodríguez Salgado, alias “El Cepillo”.
La Fiscalía General de la República (FGR) acusa a Murillo Karam de tortura, desaparición forzada y coalición de servidores públicos por su presunta participación en la construcción de la denominada “verdad histórica” sobre la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, ocurrida en septiembre de 2014.
De acuerdo con la imputación, el exfuncionario habría participado en la presunta alteración de evidencias y en el desvío de líneas de investigación relacionadas con el paradero de los normalistas.
La resolución judicial modifica únicamente las medidas cautelares dentro de uno de los procesos penales que enfrenta Murillo Karam, por lo que las investigaciones y procedimientos en su contra continúan en curso.