La Selección Mexicana Sub-20 debutará este viernes ante Antigua y Barbuda en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla, en el arranque del Campeonato Sub-20 de la Concacaf, torneo que representa el primer paso en la búsqueda de un boleto a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y al Mundial Sub-20 de 2027, que se disputará en Azerbaiyán y Uzbekistán.
El conjunto dirigido por Alex Diego buscará dejar atrás la ausencia de México en los Juegos Olímpicos de París 2024 y recuperar el protagonismo en la categoría. Entre los jugadores destacados de la convocatoria figuran Hugo Camberos y Santiago Sandoval, ambos de Chivas.
Para asegurar su clasificación olímpica, el Tricolor deberá alcanzar al menos la final del certamen. Si Estados Unidos, ya clasificado por ser anfitrión de Los Ángeles 2028, también llega al partido por el título, México obtendrá automáticamente el pase olímpico. En caso de que los estadounidenses sean eliminados antes, la selección mexicana estará obligada a conquistar el campeonato para quedarse con el único boleto que la Concacaf otorga a los Juegos Olímpicos.
En contraste, el camino hacia la Copa del Mundo Sub-20 es menos exigente, ya que la región dispone de cuatro plazas. Con avanzar a las semifinales, México aseguraría su presencia en el Mundial, luego de que en la edición de 2025, celebrada en Chile, quedara eliminado en los cuartos de final frente a Argentina.
México parte como uno de los grandes favoritos al título al disputar el torneo como anfitrión. La fase inicial se jugará en Puebla, entre el Estadio Cuauhtémoc y el Estadio de la BUAP, mientras que las semifinales y la final se celebrarán en el Estadio Azteca.
El representativo nacional integra el Grupo B junto con Antigua y Barbuda, Guatemala y Costa Rica, rivales a los que deberá superar para avanzar con paso firme hacia las rondas definitivas.
Aunque el debut luce accesible en el papel, el cuerpo técnico ha insistido en que el equipo no puede confiarse, pues más adelante podría encontrarse con selecciones como Canadá o Estados Unidos, consideradas las principales potencias de la región.
De cara al inicio del torneo, el técnico Alex Diego aseguró que el plantel llega preparado tras un año de trabajo y con objetivos bien definidos.
“Llevamos preparándonos no solo esta semana sino un año completo. La afición es parte fundamental de nuestro éxito. Queremos que vengan y nos apoyen; este grupo es combativo y tiene los objetivos muy claros”, expresó.
Por su parte, el arquero Sebastián Liceaga destacó el ambiente que existe dentro del equipo y la motivación que representa disputar el torneo en casa.
“Siento que el equipo está muy unido, muy preparado para este comienzo del torneo y por ese pase a los Olímpicos y al Mundial. Jugar en casa te da ese punch, esa motivación; juegas con tu gente y en tu país”, afirmó.
La Selección Mexicana afronta así un torneo clave en sus aspiraciones internacionales, con la obligación de volver a unos Juegos Olímpicos y asegurar, además, su presencia en la próxima Copa del Mundo Sub-20.