Tonalá, Chiapas.— Después de permanecer cinco días a la deriva en aguas del océano Pacífico, dos pescadores originarios de Tonalá fueron localizados con vida por elementos de la Secretaría de Marina (Semar), a más de 240 kilómetros de la costa de Chiapas, cerca de aguas de Guatemala.
Daniel Guerrero Martínez y José Luis Portela Villa, tripulantes de la embarcación pesquera Inmensa, fueron reportados como desaparecidos luego de que no regresaran a Bahía de Paredón en el tiempo previsto.
Los pescadores zarparon el pasado 13 de agosto y un día después tuvieron su último contacto vía radio, cuando se encontraban aproximadamente a 120 kilómetros de la barra de Paredón. Ante la falta de comunicación, la Secretaría de Protección Civil de Chiapas activó un operativo de búsqueda mediante aeronaves y embarcaciones.
En las labores también participaron unidades de la Marina Costera de Chiapas y Oaxaca, mientras que tres embarcaciones salieron desde Bahía de Paredón para recorrer la última ruta conocida de los pescadores.
Finalmente, personal de la Armada de México logró ubicarlos con vida. Ambos sobrevivientes se encontraban sobre una hielera de color celeste, la cual utilizaron para mantenerse a flote durante varios días.
José Luis relató que una enorme ola golpeó la embarcación mientras ambos descansaban, provocando que la lancha se hundiera en cuestión de minutos y dejándolos sin agua, comida ni equipo de comunicación.
“De repente nos cayó una ola dentro de la lancha”, relató el pescador.
Explicó que el incidente ocurrió de manera repentina y no tuvieron tiempo de recuperar sus pertenencias.
“La lancha no soportó ni cinco minutos. No dio chance de agarrar el agua, comida, el radio; se perdió todo. Lo único que pudimos hacer es sacar lo que había en la hielera y subirnos”, narró.
Tras ser rescatados, los dos hombres fueron trasladados hacia Tapachula para recibir atención médica y reencontrarse con sus familiares.
Debido a los cinco días que permanecieron expuestos en altamar y sin alimentos ni agua, ambos presentaban un severo cuadro de deshidratación, por lo que fueron llevados de inmediato a un hospital para su valoración y atención.
El rescate puso fin a cinco días de incertidumbre para sus familias, quienes mantuvieron la esperanza mientras autoridades estatales y federales desplegaban el operativo de búsqueda en aguas del Pacífico.