Con 86 votos a favor y 42 en contra, el Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular la reforma constitucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para establecer el requisito de nacionalidad mexicana única para quienes aspiren a la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La reforma, derivada de una minuta enviada por la Cámara de Diputados, modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, de acuerdo con el dictamen discutido este martes en el Senado. La propuesta establece que quienes busquen encabezar el Poder Ejecutivo federal o los poderes ejecutivos locales no podrán conservar otra nacionalidad.
Durante el debate, legisladores de oposición cuestionaron el procedimiento y los alcances de la reforma. El senador de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio, criticó la rapidez con la que se procesó la iniciativa y señaló que otras propuestas de los grupos parlamentarios permanecen pendientes en comisiones.
“Mientras tanto, en las múltiples comisiones de este Senado duermen decenas de iniciativas de todos los grupos parlamentarios”, sostuvo el legislador.
Por su parte, el presidente nacional del PRI y senador, Alejandro Moreno, sostuvo que la medida genera una distinción entre mexicanos con una y dos nacionalidades, mientras que el emecista Néstor Camarillo señaló que la reforma afecta particularmente a mexicanos migrantes que han adquirido otra nacionalidad.
Desde Morena, la senadora Lilia Margarita Valdez Martínez defendió la propuesta y afirmó que ésta no busca afectar a los mexicanos que viven en el extranjero, sino establecer un requisito específico para quienes pretendan ocupar los cargos ejecutivos contemplados en la reforma.
La discusión también generó críticas desde el PAN. La senadora Laura Esquivel Torres sostuvo que la reforma afecta los derechos políticos de los migrantes, mientras que el senador sin partido Manlio Fabio Beltrones planteó que, en lugar de impedir la candidatura, el requisito de nacionalidad única podría acreditarse hasta el momento de asumir el cargo.
La oposición también argumentó que la doble nacionalidad no implica necesariamente una doble lealtad hacia México. El senador panista Miguel Márquez Márquez señaló que la nacionalidad mexicana es irrenunciable y cuestionó que la posesión de otro pasaporte sea utilizada como criterio para limitar derechos políticos.
Con la aprobación del Senado, la reforma constitucional continúa su proceso legislativo conforme a las disposiciones aplicables para las modificaciones a la Carta Magna.