Jerusalén.— El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, afirmó que las fuerzas israelíes han matado a unos 4 mil milicianos que ingresaron a territorio israelí durante los ataques del 7 de octubre de 2023, en el marco de las ceremonias conmemorativas por las víctimas de aquella jornada.
La declaración se produjo mientras permanece vigente un acuerdo de alto el fuego y continúan registrándose incidentes y ataques en la Franja de Gaza.
Israel asegura que continuará la persecución
Durante su intervención, Katz sostuvo que las operaciones contra integrantes de Hamás continuarán y que el Ejército israelí mantiene como objetivo tanto a dirigentes de alto rango como a combatientes de menor nivel.
“4 mil terroristas que invadieron Israel el 7 de octubre han sido eliminados; quedan 2 mil”, declaró el funcionario.
Katz no explicó públicamente el método utilizado para establecer esa cifra. Sin embargo, aseguró que Israel continuará buscando a los integrantes restantes de Hamás.
“Debemos perseguirlos y eliminarlos a todos”, afirmó, al señalar que su país cumplirá lo que considera su responsabilidad como Estado.
Conmemoran a las víctimas del 7 de octubre
Las declaraciones tuvieron lugar durante los actos conmemorativos por el ataque del 7 de octubre de 2023, cuando, según el balance citado por las autoridades israelíes, alrededor de mil 200 personas murieron y 251 fueron tomadas como rehenes.
Las ceremonias se realizaron en un contexto distinto al de años anteriores, después de la entrada en vigor del acuerdo de alto el fuego y del regreso de los rehenes israelíes.
Entre los compromisos contemplados en el acuerdo se encuentran el desarme de Hamás y la retirada de las fuerzas israelíes de la Franja de Gaza.
Persisten los ataques en Gaza
Pese al alto el fuego, continúan registrándose episodios de violencia en Gaza. De acuerdo con las cifras proporcionadas por el Ministerio de Sanidad de Gaza, 74 mil 243 personas han muerto desde el inicio de las operaciones militares israelíes en octubre de 2023.
La misma fuente señala que mil 460 personas murieron después de la entrada en vigor del alto el fuego, mientras continúan los ataques contra objetivos que Israel vincula con Hamás y se reportan víctimas civiles.
El conflicto mantiene una elevada tensión pese a los esfuerzos diplomáticos para consolidar la tregua y avanzar hacia una solución que permita poner fin a las hostilidades.