México entra en una nueva etapa demográfica: Coparmex llama a elevar productividad y empleo formal

Ciudad de México.— Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran una transformación gradual en la estructura demográfica de México, con una población de 130.9 millones de habitantes y una edad mediana que aumentó de 29 a 32 años entre 2020 y 2025.

El cambio demográfico plantea nuevos retos para el mercado laboral, los sistemas de salud, las pensiones, la infraestructura urbana y el consumo, al tiempo que obliga a replantear las condiciones necesarias para mantener el crecimiento económico durante las próximas décadas.

De acuerdo con Armando Zúñiga Salinas, vicepresidente nacional de Coparmex, presidente de ASUME y Grupo IPS, así como consejero del CCE y Concamin, la reducción gradual en el ritmo de crecimiento de la población hace necesario poner mayor énfasis en la productividad, la formalidad laboral y la capacitación.

El empresario señaló que México ha contado durante décadas con el llamado bono demográfico, derivado de una mayor proporción de personas en edades potencialmente productivas. Sin embargo, consideró que el aprovechamiento de esta ventaja ha estado condicionado por factores como la informalidad, la insuficiente inversión y los bajos niveles de productividad.

Ante la evolución de la pirámide poblacional, planteó que el crecimiento económico dependerá cada vez más de generar un mayor valor por cada persona que participa en el mercado laboral.

En este contexto, destacó la importancia de fortalecer la inversión productiva, incorporar nuevas tecnologías, mejorar los procesos de organización y desarrollar empresas capaces de generar bienes y servicios con mayor valor agregado.

También subrayó la necesidad de que estas condiciones lleguen a las pequeñas y medianas empresas mediante una mejor infraestructura, reglas claras, costos fiscales razonables y mayores oportunidades de capacitación.

Educación y empleo, entre los principales retos

Los datos de la Encuesta Intercensal también muestran avances en materia educativa. El promedio de escolaridad de la población de 15 años y más pasó de 9.7 a 10.3 años entre 2020 y 2025.

A partir de este avance, Zúñiga Salinas planteó como objetivo alcanzar 12 años promedio de escolaridad hacia 2035, equivalente a completar la educación media superior.

El fortalecimiento educativo, señaló, puede contribuir a mejorar las capacidades de la población y facilitar su incorporación a actividades productivas de mayor valor, particularmente en un escenario donde el crecimiento de la fuerza laboral será cada vez más moderado.

El cambio demográfico, además, tendrá diferentes efectos dependiendo de cada entidad y municipio, debido a las diferencias en migración, estructura de edades y dinámica poblacional. Por ello, consideró necesario utilizar esta información para orientar las inversiones, la infraestructura y la formación de talento de acuerdo con las características de cada región.

Envejecimiento abrirá nuevos mercados

Otro de los efectos de esta transformación será el incremento de las necesidades asociadas con una población de mayor edad. Sectores como salud, tecnología, vivienda y servicios personales podrían experimentar una mayor demanda.

El envejecimiento también implicará modificaciones en el desarrollo urbano, con la necesidad de contar con viviendas adaptables, servicios cercanos, espacios públicos accesibles y sistemas de movilidad adecuados.

A la par, una mayor proporción de adultos mayores representará mayores requerimientos de recursos para pensiones, atención médica y servicios de cuidado, por lo que será necesario contar con una economía capaz de generar riqueza, ampliar la formalidad y fortalecer las finanzas públicas.

En materia de retiro, Zúñiga Salinas propuso analizar esquemas que permitan comenzar a formar el ahorro pensionario desde el nacimiento, mediante fondos individuales con un capital semilla que pueda generar rendimientos durante varias décadas y complementarse posteriormente con las aportaciones realizadas durante la vida laboral.

El planteamiento busca aprovechar el largo plazo para fortalecer el patrimonio de las nuevas generaciones.

Finalmente, el representante empresarial sostuvo que México todavía cuenta con una población amplia y capacidades productivas, industriales y empresariales que pueden ser aprovechadas durante esta transición.

Por ello, planteó la necesidad de mantener una estrategia de largo plazo enfocada en inversión, educación, infraestructura, productividad y empleo formal, debido a que los resultados de estas políticas requieren tiempo para consolidarse.

El cambio demográfico, concluyó, representa un desafío para el país, pero también una oportunidad para construir una economía con mayor productividad y capacidad para generar oportunidades y bienestar en las próximas décadas.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde MVR Noticias

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo