Volker Türk pidió retirar las medidas contra la Corte Penal Internacional e instó a los 125 Estados parte del Estatuto de Roma a proteger el funcionamiento del tribunal.
El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, calificó de “inaceptables” las sanciones institucionales anunciadas por el Gobierno de Estados Unidos contra la Corte Penal Internacional (CPI) y llamó a la comunidad internacional a adoptar medidas urgentes para proteger la independencia y el funcionamiento del tribunal.
En un comunicado, Türk señaló que las sanciones representan una nueva medida de represalia contra la institución y su personal por las labores que realizan para promover la rendición de cuentas por las violaciones más graves de los derechos humanos.
“Las sanciones, últimas de una serie de medidas de represalia contra la CPI y su personal por la labor que realizan cada día para promover la rendición de cuentas por las violaciones más graves de los derechos humanos, son inaceptables”, afirmó.
El funcionario de Naciones Unidas advirtió que estas acciones no deben convertirse en un mecanismo de presión que limite las investigaciones y los procedimientos judiciales de la Corte Penal Internacional.
Por ello, instó a los 125 Estados parte del Estatuto de Roma, instrumento mediante el cual se estableció el tribunal, a tomar medidas urgentes para defender su labor y garantizar que pueda continuar con sus funciones.
“Tienen una obligación especial de proteger la institución que han creado”, subrayó el alto comisionado austríaco.
Alertan sobre represalias contra el tribunal
Türk recordó que durante 2025 Estados Unidos ya había impuesto sanciones contra funcionarios de la Corte Penal Internacional. Asimismo, mencionó las acciones emprendidas por Rusia, que llegó a condenar en ausencia a jueces del tribunal y a quien entonces se desempeñaba como fiscal general.
Ante este escenario, el responsable de derechos humanos de la ONU pidió retirar las sanciones y fortalecer el papel de la CPI, particularmente en un contexto internacional marcado por conflictos armados, crisis y cuestionamientos sobre la falta de rendición de cuentas.
“Debemos invertir más en garantizar la justicia y la rendición de cuentas, en lugar de castigar a quienes documentan, investigan y persiguen judicialmente las violaciones graves”, sostuvo.
La Corte Penal Internacional tiene como función investigar y, cuando corresponde, juzgar a personas acusadas de cometer crímenes de genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y el crimen de agresión, dentro de los límites de su jurisdicción.
Anuncio coincide con el Premio Nobel de la Paz
Las sanciones estadounidenses coincidieron con el anuncio del Premio Nobel de la Paz para la jurista sudafricana Navi Pillay, quien se desempeñó como jueza de la Corte Penal Internacional entre 2003 y 2008.
Sin embargo, fuentes diplomáticas en La Haya consultadas por la agencia EFE señalaron que Washington tenía previsto anunciar previamente las sanciones contra la Corte como institución.
La controversia vuelve a colocar en el centro del debate internacional la independencia de los organismos judiciales y la necesidad de garantizar que puedan investigar presuntos crímenes graves sin enfrentar presiones o represalias por el desempeño de sus funciones.