El modelo contempla estancias de uno a seis meses, atención especializada en salud mental y consumo de sustancias, así como el ingreso voluntario y un enfoque de reducción de daños.
El Gobierno de la Ciudad de México prepara un nuevo modelo de atención residencial para personas en situación de calle que enfrentan problemas de adicciones y salud mental, como parte de la Red de Atención, Cuidados y Construcción de Autonomía, con el objetivo de mejorar sus condiciones de vida y facilitar su incorporación a espacios de atención especializada.
Durante la presentación del proyecto, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, explicó que las personas que requieran atención especializada podrán acceder a espacios de estancia intensiva, sin que el consumo de sustancias represente, por sí mismo, un motivo para excluirlas de la red de cuidados.
Por su parte, el secretario de Bienestar e Igualdad Social, Pablo Yanes, detalló que las estancias residenciales para atender problemas de adicciones podrán extenderse de uno a seis meses, dependiendo de las necesidades de cada persona y de las valoraciones realizadas por los equipos especializados.
El modelo establece que las personas serán evaluadas desde el primer contacto con las brigadas que recorren las calles de la capital. Cuando se identifique la necesidad de atención especializada, podrán ser canalizadas a las Comunidades de Cuidados o a otros espacios adecuados para su situación.
Atención integral y especializada
La secretaria de Salud capitalina, Nadine Gasman, explicó que la estrategia contempla la participación de equipos multidisciplinarios integrados por personal médico, psicológico, odontológico, de enfermería y laboratorio.
Además, se ofrecerán servicios especializados para quienes presenten problemas de salud mental o consumo de sustancias, con el propósito de brindar una atención integral que responda a las necesidades particulares de cada persona.
Las autoridades señalaron que el modelo estará basado en la atención voluntaria, el consentimiento y la reducción de daños. Bajo este esquema, las personas podrán ingresar a los servicios, salir, regresar o cambiar de modalidad de atención de acuerdo con sus necesidades y decisiones.
En los casos de crisis agudas relacionadas con la salud mental o el consumo de sustancias, las personas podrán ser trasladadas a unidades hospitalarias para recibir atención médica. Una vez estabilizadas, podrán reincorporarse a la red mediante un proceso de egreso acompañado.
Sustituirán progresivamente el esquema tradicional de albergues
Como parte de la estrategia, las nuevas Comunidades de Cuidados sustituirán gradualmente el modelo tradicional de albergues y buscarán ofrecer espacios con mayor privacidad, atención individualizada y condiciones adecuadas para favorecer el desarrollo de la autonomía.
La propuesta pretende que las personas en situación de calle tengan acceso a servicios de salud, acompañamiento especializado y alternativas que les permitan mejorar sus condiciones de vida.
De acuerdo con las autoridades capitalinas, el objetivo final es facilitar su transición hacia una vida independiente, con mayores posibilidades de acceder a una vivienda y recuperar su proyecto de vida.
El Gobierno capitalino destacó que la atención no implicará el internamiento obligatorio, sino un proceso de acompañamiento adaptado a las necesidades y decisiones de cada persona, con la finalidad de garantizar una atención digna y respetuosa de sus derechos