Conocer la estructura de esta proteína es fundamental para entender la enfermedad genética y para descifrar el mecanismo general de reparación del genoma celular, señala el CSIC en un comunicado.
“Las lesiones en el ADN amenazan la vida de la célula y deben ser reparadas para mantener su integridad”, explica el investigador Federico M. Ruiz, participante en el estudio.
“Entre los daños de ADN más comunes, están los causados por la exposición a la luz ultravioleta. Además, diversos fármacos anticancerígenos actúan causando lesiones que conducen a la muerte de las células tumorales, mientras que las otras células acaban reparando su ADN”.
En las etapas finales del proceso de reparación de estas lesiones, XPG corta la hebra de ADN dañada y permite eliminarla, de manera que “su correcto funcionamiento y regulación resultan esenciales para protegernos de dosis moderadas de luz solar y otros agentes citotóxicos”, explica Sonia Huecas, integrante del equipo investigador.
El trabajo, publicado en la revista Nucleic Acids Research y financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación en colaboración con la empresa biotecnológica PharmaMar, permite desvelar la estructura atómica de XPG tanto aislada como unida a su sustrato de ADN.
De esta manera, es posible comprender cuáles son las regiones proteicas implicadas en la actividad de corte del ADN dañado.
Además, a través de un estudio mutacional, se han identificado los aminoácidos que intervienen en el correcto posicionamiento del ADN dañado dentro del sitio activo de la enzima, lo que constituye el paso previo para su acción.
“En conjunto, este hallazgo permite entender la base molecular de la xerodermia pigmentosa y profundiza en la comprensión de los mecanismos de resistencia de las células a las lesiones provocadas por el sol o por ciertos tratamientos de quimioterapia, lo que abrirá el camino en el futuro a posibles aplicaciones en el campo de la biomedicina”, concluye Fernández-Tornero.
Con información de EFE