“Murió esperando que su seguridad llegara”: Martine Moïse revela detalles del magnicidio

Ya recuperada de lo peor de las heridas que sufrió en el ataque en el que el presidente de Haití, Jovenel Moïse, fue asesinado el pasado 7 de julio, su esposa Martine, dio detalles de lo ocurrido en una entrevista publicada este lunes en la noche por la cadena estadunidense CNN.

Martine Moïse, quien todavía trae un brazo en cabestrillo, y quien hace unos días mostró su interés en presentarse a las elecciones presidenciales programadas para finales de septiembre, se mostró escéptica con la investigación actualmente en curso, y pidió ayuda a Naciones Unidas.

“Alguien dio la orden y alguien pagó. Esa es la gente a la que estamos buscando, y quisiera la ayuda del Consejo de Seguridad de la ONU para encontrarlos”, dijo la esposa del presidente asesinado.

Hasta ahora las autoridades haitianas, con las que colaboran tanto EU como Colombia, de donde eran casi todos los integrantes del comando de mercenarios que mató a Moïse, han hecho 44 detenciones, pero Martine Moïse cree que entre estos no están los verdaderos responsables.

“Hay gente poderosa en Haití, y por ese poder, tengo dudas de que la investigación actual pueda encontrar respuestas” a lo ocurrido, aseguró Moïse.

“Planear durante meses asesinar a un presidente y que nadie alrededor suyo sepa nada es algo terrible. Esto me demostró que los sistemas de seguridad e inteligencia en mi país necesitan trabajar. Si esa gente llevaba meses en ello y hubiéramos tenido un sistema de inteligencia funcional, el presidente lo hubiera sabido”, razonó Martine Moïse.

ESCONDIDOS DETRÁS DE LA CAMA

La viuda del mandatario relató a la CNN que supo que algo iba mal cuando ella y su esposo escucharon disparos de rifles automáticos afuera del complejo de la residencia presidencial, alrededor de la 1 de la mañana del 7 de julio pasado.

Cuando se dieron cuenta de que, para su sorpresa, habían logrado entrar en el recinto, se escondieron en el piso detrás de su cama, y aun en ese momento, Jovenel Moïse no imaginaba lo que iba a ocurrir, dijo Martine.

“En ese momento ni siquiera me pasó por la cabeza que podrían entrar en la habitación donde estábamos, porque teníamos entre 30 y 50 guardias de seguridad” en la casa, explicó la primera dama.

“Habrían sido 50 contra 28 (los miembros del comando armado), teníamos más gente que ellos… creo que el presidente murió con la esperanza de que su equipo de seguridad llegaría” a rescatarlo, dijo Martine Moïse.

“ES ALTO, DELGADO Y NEGRO”

Moïse explicó que los sicarios “vinieron a la habitación buscando algo, porque los escuché decir –en español— ‘no es eso, no es eso… eso es’. Lo que significaba que ya habían encontrado lo que buscaban”

Solo entonces –prosiguió relatando— los sicarios prestaron atención al mandatario, que estaba en el piso (no explicó si lo ataron), y uno de ellos hizo una llamada: “Dijeron que era alto, delgado y negro, y quizás la persona en el teléfono confirmó al asesino que era él. Le dispararon en el piso”.

“Cuando le dispararon, pensé que se había acabado para los dos. Cerré los ojos, saben, y no pensé en nada más. Pensé ‘se acabó, este es nuestro último día’”, relató la viuda del presidente haitiano. Sin embargo, ella sobrevivió (cree que la dieron por muerta erróneamente), y sobrevivió después de que la trasladaran de emergencia en la mañana de ese día a un hospital en Miami, Florida.

Martine Moïse aseguró que los sicarios no le dijeron nunca nada directamente al presidente y que él tampoco les dirigió la palabra.

En total, Jovenel Moïse recibió 12 disparos, que le impactaron en la cabeza, en un ojo, en el pecho, los brazos y las piernas, según los reportes policiales.

¿Y LA SEGURIDAD?

El que el comendo entrara en la residencia y a la habitación del presidente y la primera dama pone en evidencia que hubo algún tipo de colusión con la seguridad presidencial, por lo que ya hay varios cargos arrestados y en prisión preventiva, aunque aún no se han presentado cargos.

Según la CNN, no solo había docenas de guardias normalmente en la casa, sino que tenían dormitorios directamente allí para poder rotar los turnos sin presiones.

“Los guardias no salían sin una orden. Quizás recibieron una orden para marcharse, eso es lo que creo. He estado pensando mucho en cómo pudo pasar esto”, sentenció Martine Moïse en la entrevista.

Fuente: La Crónica