«Los abrazos, no balazos son demagógicos y con cierta complicidad»: Ramón Castro, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano

La iglesia católica mantuvo su posición: “la estrategia de «abrazos no balazos» para combatir la delincuencia no ha funcionado”, incluso, dijo el secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Ramón Castro Castro “es demagogia y hasta cierto punto complicidad”.

Al concluir la Octava Caminata por La Paz, que reunió a más de 2 mil 500 participantes, entre laicos y devotos, el jerarca religioso presentó un decálogo de opciones y destacó que es necesario alejar a los jóvenes del crimen organizado.

«Debemos saber decir no al dinero fácil venga del crimen organizado de un partido o del gobierno, no seamos presas del subsidio económico», aconsejó a los feligreses.

Ramón Castro, también obispo de la Diócesis de Cuernavaca, sostuvo que nunca será lícito ni legal que la autoridad claudique de su responsabilidad en materia de seguridad y paz social, para eso tienen el poder y uso de la fuerza, porque la estrategia de «abrazos no balazos» es demagogia y hasta cierto punto complicidad.

Agregó que el resultado de esta encuesta nacional la respalda el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, Ricardo Monreal Ávila, cuando dijo que es tiempo de revisar esa estrategia.

Por lo anterior, señaló, la iglesia se ha sumado a este razonable clamor popular, debido a que otros estudios indican que en México y Morelos sigue habiendo corrupción, aunque se diga la contrario.

«Levanten la mano los que han vivido extorsión o han conocido alguien víctima de extorsión» preguntó y respondió «casi la mitad», y afirmó que muchas de las personas desaparecidas se las llevan para que ejerzan la prostitución.

«No nos vayamos a quedar en un conformismo paralizante como si se tratara de una pesadilla de la que tarde o temprano hemos de despertar», externó.

En su mensaje en la explanada de Plaza de Armas Castro lamentó que Morelos se encuentre en los primeros lugares en delitos como secuestro, extorsión y feminicidios.

José Cárdenas