El Bosque Atlántico, el ecosistema que bordea el litoral brasileño y uno de los biomas tropicales más amenazados del mundo, hoy en día solo cuenta con menos de una cuarta parte de su vegetación nativa original (24.3 por ciento), según un estudio divulgado este miércoles por la iniciativa Mapbiomas.
La urbanización y la agricultura son las actividades que más han contribuido con la pérdida de la vegetación del bioma, que originalmente ocupaba más de 1.3 millones de kilómetros cuadrados en 17 de los 27 estados brasileños, extendiéndose por gran parte de la línea costera del país.
Además de la reducción en área, también disminuyó la calidad de la cobertura vegetal, pues en 37 años se perdió el 23 por ciento del bosque maduro.
Esto porque 9.8 millones de hectáreas de vegetación primaria fueron suprimidas y 8.8 millones de hectáreas se regeneraron en vegetación secundaria, que representa el 26 por ciento de toda la cubierta forestal del Bosque Atlántico.
Los datos corresponden al análisis de imágenes satelitales de todo el territorio brasileño entre 1985 y 2021, un mapeo sobre la cobertura y uso de la tierra realizado anualmente por Mapbiomas, una iniciativa multidisciplinaria en la que participan varias ONG, universidades y empresas de tecnología.
De acuerdo con el estudio, los bosques secundarios son fundamentales para proteger los ríos y absorber carbono de la atmósfera, pero no tienen la misma biodiversidad que un bosque primario.