El Papa Francisco ha enviado una carta pastoral al “Pueblo de Dios que peregrina en Nicaragua”, manifestando su cercanía y apoyo en tiempos de “dificultades, incertidumbres y privaciones”. En un contexto de tensiones crecientes entre la Iglesia Católica y el gobierno de Daniel Ortega, el pontífice instó a los fieles a mantener su fe y esperanza ante la crisis social y política que afecta al país.
El mensaje, dirigido especialmente durante la celebración de la Novena de la Inmaculada Concepción, alentó a los nicaragüenses a confiar en la providencia divina, subrayando el papel de la Virgen Inmaculada como fuente de consuelo y fortaleza. “No se olviden de la Providencia amorosa del Señor, que nos acompaña y es la única guía segura”, expresó Francisco, quien además reiteró sus oraciones por Nicaragua y sus fieles.
Este gesto llega en un momento de creciente hostilidad entre la Iglesia y el gobierno nicaragüense, marcado por la encarcelación de sacerdotes, el destierro de religiosos y la ruptura de relaciones diplomáticas con la Santa Sede. Desde 2018, la crisis política en Nicaragua ha provocado la expulsión de al menos 245 religiosos y la expropiación de bienes eclesiásticos. En este sentido, la carta del Papa se presenta como un mensaje de esperanza y consuelo para el pueblo nicaragüense en medio de la represión y la incertidumbre.