Airbnb, en colaboración con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), ha establecido una importante iniciativa para prevenir y detectar la trata de personas en Quintana Roo, uno de los destinos turísticos más importantes de México. Con una inversión de más de un millón y medio de pesos, la iniciativa tiene como objetivo sensibilizar a anfitriones de Airbnb, autoridades locales y actores del sector turístico, y desarrollar una campaña de concienciación pública para prevenir este delito.
Nayely Sánchez, titular Adjunta de Programas de UNODC en México, destacó la importancia de la colaboración entre gobiernos locales, organizaciones de la sociedad civil, empresas tecnológicas y el sector privado para erradicar la trata de personas. “El silencio ya no puede ser una opción”, afirmó, haciendo un llamado a la acción colectiva para combatir este flagelo.
Sebastián Colín, director de Asuntos Públicos para Airbnb en México, subrayó el compromiso de la plataforma con el bienestar de las comunidades locales y explicó que Airbnb ha implementado sistemas avanzados de detección de riesgos mediante tecnología y análisis de datos para identificar y prevenir situaciones de trata en sus reservaciones. “La alianza con UNODC fortalecerá el turismo responsable y apoyará la seguridad de los residentes y visitantes”, señaló Colín.
La iniciativa, denominada “Viaja Seguro”, incluye una serie de acciones estratégicas, como sesiones de formación para anfitriones de Airbnb y actores de la industria turística, mesas de trabajo con autoridades locales de Quintana Roo, y el desarrollo de una “Caja de Herramientas para la Prevención de la Trata de Personas” con materiales educativos. Además, se buscará generar conciencia sobre este delito en el contexto turístico a través de la colaboración con empresas del sector.
El esfuerzo culminará con la firma de un compromiso conjunto entre los principales actores involucrados, como el gobierno de Quintana Roo, plataformas digitales, empresas de transporte, cámaras hoteleras y organizaciones de la sociedad civil, con el objetivo de establecer un frente unido en la lucha contra la trata de personas.