La Ciudad de México ha registrado un incremento en la detección de microsismos, gracias a las recientes mejoras en la instrumentación del Servicio Sismológico Nacional (SSN). Arturo Iglesias Mendoza, jefe del SSN, explicó que, en 2024 y 2023, se registraron 93 microsismos cada año, un aumento significativo en comparación con los años anteriores, donde la cifra anual variaba entre 14 y 22, excepto en 2019 cuando se reportaron 42.
Microsismos en la Ciudad de México
Este fenómeno, conocido por su aparición en enjambres, ha sido asociado con la actividad sísmica en la región debido a la ubicación geológica de la CDMX, en el centro de la Faja Volcánica Transmexicana. La interacción entre las placas tectónicas de Cocos y Norteamérica genera un ambiente propenso para movimientos telúricos, especialmente en las áreas cercanas a volcanes como el Popocatépetl, Pico de Orizaba y el Volcán de Fuego.
Factores Geológicos en la Capital
Las principales fallas geológicas en la Ciudad de México, como Mixhuca, Santa Catarina y San Lorenzo Tezonco, están vinculadas a los microsismos que se originan en la zona. A pesar de que los volcanes y montañas resultantes de la interacción tectónica pueden permanecer estables, un sismo de mayor magnitud puede desencadenar movimientos más pequeños y frecuentes en la región.
¿Qué Son los Microsismos?
Los microsismos, definidos por algunos expertos como movimientos sísmicos de baja magnitud (por debajo de 4), no están oficialmente reconocidos en la literatura de sismología, pero son denominados así en la cultura popular. Estos movimientos suelen ser casi imperceptibles, aunque la nueva tecnología del SSN ha permitido su detección con mayor precisión, lo que ayuda a mejorar las alertas y la preparación ante posibles sismos mayores.