Un túnel clandestino de aproximadamente 40 metros de longitud, presuntamente operado por el grupo delictivo La Línea, fue descubierto bajo el lecho del río Bravo, conectando Ciudad Juárez, Chihuahua, con El Paso, Texas. Las autoridades informaron que este pasaje era utilizado para el tráfico de migrantes, drogas y mercancías ilícitas.
El hallazgo, realizado el pasado viernes gracias a una denuncia anónima, reveló una compleja estructura equipada con herramientas de construcción, linternas, sopletes y sistemas de ventilación y alumbrado. Las primeras investigaciones sugieren que el túnel aprovechaba drenajes antiguos de ambas ciudades para su operación.
Cristina Coronado, activista promigrante de la Pastoral de Movilidad Humana en Ciudad Juárez, señaló que el túnel llevaba más de un año en funcionamiento, alertando sobre el alto riesgo que representa para los migrantes que intentaban cruzar por este medio.
La Fiscalía General de la República (FGR) ha tomado control de las investigaciones. Francisco Sáenz, representante de la Fiscalía de Chihuahua, indicó que el túnel conectaba con alcantarillas en El Paso, facilitando el acceso a los suburbios estadounidenses.
El descubrimiento pone en evidencia las crecientes tensiones en una de las rutas migratorias más transitadas de México, destacando la urgencia de reforzar la seguridad fronteriza. Autoridades mexicanas y estadounidenses han asegurado la zona para continuar con las indagatorias sobre la red operativa detrás de este pasaje ilícito.