La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) ha iniciado investigaciones tras el rescate de 100 perros que se encontraban en condiciones deplorables dentro de un predio en Mexicaltzingo. La intervención se dio luego de denuncias ciudadanas que alertaron sobre un fuerte olor fétido y ladridos constantes provenientes del lugar. En respuesta, la FGJEM, en conjunto con la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) y el Centro de Prevención y Atención de Animales de la Fauna Silvestre (CEPANAF), llevó a cabo un cateo.
Hallazgo alarmante en el cateo
El operativo tuvo lugar en un domicilio ubicado en Boulevard Narciso Mendoza, colonia El Calvario. Al ingresar al inmueble, las autoridades encontraron a los perros en condiciones de extremo abandono: algunos encerrados en jaulas pequeñas, otros expuestos a la intemperie y varios en espacios reducidos. Además del evidente maltrato, los agentes descubrieron restos de animales en lo que aparentaban ser cortes de carne listos para su venta.
Investigación por posible comercialización de carne canina
Las primeras indagatorias apuntan a que la carne de los perros pudo haber sido comercializada para la preparación de tacos en diversos establecimientos de la zona, lo que representa una grave violación a la Ley de Protección a los Animales en el Estado de México. Este hecho ha generado indignación entre activistas y ciudadanos, quienes exigen sanciones ejemplares para los responsables y mayores medidas de control para evitar que estos delitos ocurran nuevamente.
Denuncia ciudadana, clave en el rescate
El papel de la comunidad fue determinante en la intervención de las autoridades. Vecinos preocupados por la situación no dudaron en reportar lo sucedido, lo que permitió la acción oportuna de la FGJEM. Este caso resalta la importancia de la denuncia ante el maltrato animal y la vigilancia comunitaria como herramientas clave para combatir estos actos.
Situación legal y futuro de los animales rescatados
Los 100 perros fueron trasladados a un refugio temporal, donde recibirán atención veterinaria y los cuidados necesarios para su recuperación. En tanto, la FGJEM ha iniciado un proceso legal contra el propietario del predio, quien enfrenta acusaciones por maltrato animal y otros posibles delitos.
El caso ha generado un fuerte impacto a nivel estatal y nacional, reforzando la necesidad de fortalecer la legislación en materia de protección animal y promover una mayor conciencia sobre el bienestar de los animales domésticos.