El fundador de Facebook y consejero delegado de Meta, Mark Zuckerberg, visitó la Casa Blanca este miércoles, en un momento clave previo al anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre nuevos aranceles dirigidos a varios países, incluida la Unión Europea (UE). Estos aranceles podrían desencadenar una respuesta por parte de la UE, que planea tomar medidas contra las grandes tecnológicas estadounidenses.
Según Andy Stone, portavoz de Meta, esta visita forma parte de las reuniones continuas que Zuckerberg mantiene con la Administración de EE. UU. sobre el liderazgo tecnológico del país. Esta tarde, el presidente Trump hará públicos los detalles de lo que ha denominado el “día de la liberación”, donde revelará nuevas tarifas comerciales contra naciones que imponen barreras a productos y servicios estadounidenses, con la UE como uno de los principales objetivos.
Posible respuesta de la UE
En respuesta a estas medidas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que la UE tiene “el poder para contraatacar” los aranceles de EE. UU. Entre las posibles acciones, la eurocámara considera el uso de sus leyes sobre servicios y mercados digitales, que podrían aplicarse a gigantes tecnológicos como Meta, Apple y Google.
La venta de TikTok
Además de la controversia comercial, Trump también celebró este miércoles una reunión para analizar las ofertas de venta de la aplicación TikTok, que ha sido un tema de tensión entre EE. UU. y China.
Meta, que ha estado involucrada en diversas actividades con la Administración de Trump, realizó una donación de un millón de dólares al comité de organización de la investidura de Trump en enero. Además, Zuckerberg ha visitado la mansión presidencial en varias ocasiones y ha sido parte de eventos importantes con otros magnates como Elon Musk, un cercano aliado de Trump.
En un contexto relacionado, Zuckerberg también tomó la decisión de eliminar el programa de verificación en las plataformas de Meta, un gesto que fue interpretado como un acercamiento a la Administración Trump, que había criticado estos esfuerzos contra la desinformación, calificándolos de “censura”.