Ciudad de México.– El regreso del ascenso y descenso en el futbol mexicano continuará en suspenso, al menos por una temporada más, según lo confirmó Mikel Arriola, presidente ejecutivo de la Liga MX, tras la más reciente Asamblea de Dueños. Aunque el tema sigue sobre la mesa, no hay cambios en las reglas establecidas desde 2020: ningún club podrá ascender si no cumple con la certificación requerida.
La postura de la Liga MX se mantiene firme a pesar de la presión ejercida por 10 equipos de la Liga de Expansión, que recientemente recurrieron al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) para exigir el cumplimiento de los acuerdos que, en teoría, permitirían el regreso del ascenso a partir de 2023.
“Somos una liga de 18 equipos. No hemos modificado las reglas desde 2020. Ese año se acordó que el ascenso podría reactivarse en 2023, siempre sujeto a requisitos de certificación”, señaló Arriola en conferencia de prensa.
La certificación impuesta contempla criterios económicos, administrativos e infraestructurales para garantizar que los clubes aspirantes estén preparados para competir en la máxima categoría. Sin embargo, hasta la fecha, solo dos equipos de la Liga de Expansión cumplen con esos estándares.
Arriola explicó que la Liga ha proporcionado recursos a los clubes del circuito de ascenso para fomentar su desarrollo institucional, pero reconoció que los avances han sido limitados. “El proceso sigue abierto, pero el ascenso no será automático. Se otorgará únicamente a los que acrediten su viabilidad total”, precisó.
Mientras tanto, el conflicto escala a nivel jurídico, con los equipos de la Liga de Expansión demandando una ruta clara hacia la Primera División. Por ahora, la respuesta de la dirigencia es categórica: el ascenso no está descartado, pero no regresará sin cumplimiento pleno de las condiciones establecidas.