La ex actriz de cine para adultos Lana Rhoades, cuyo nombre real es Amara Maple, ha reavivado el debate sobre los abusos en la industria pornográfica. En una entrevista reciente para el podcast Three Girls One Kitchen, confesó que su experiencia fue tan traumática que afectó gravemente su salud mental y la llevó a retirarse del medio.
“A veces siento que estoy en negación y no puedo aceptar algunas de las cosas que he hecho”, expresó Rhoades al relatar uno de los episodios más duros que vivió durante una grabación: “Un tipo me amordazó hasta vomitar”. Según la exactriz, estos actos no fueron consensuados de la forma en que se presentan al público y la llevaron a alejarse definitivamente de la industria.
Rhoades, quien debutó en el cine para adultos en 2019 y actualmente se dedica a la maternidad, también lamentó no tener control sobre su contenido. Asegura que no posee los derechos de sus videos, por lo que no puede retirarlos de internet. “Me arrepiento sinceramente. Si pudiera volver atrás, daría todo por recuperar mi dignidad y mi respeto”, dijo durante otra entrevista en el canal BFFs de YouTube.
Poca ganancia y explotación
Contrario a la creencia popular, Rhoades aclaró que no obtuvo grandes ganancias durante su carrera en la industria XXX. Señaló que su actual estabilidad económica proviene de plataformas como OnlyFans y de su faceta como modelo de lencería. Su caso guarda similitudes con el de Mia Khalifa, quien también denunció malos tratos y manipulación durante su corto paso por el cine para adultos.
En 2020, Khalifa pidió públicamente que se eliminaran sus videos de los portales de contenido para adultos. La exactriz afirmó que ganó tan solo 12 mil dólares en total y que fue víctima de explotación por parte de la productora BangBros, la cual ha negado dichas acusaciones a través de un sitio web dedicado exclusivamente a su defensa.
Una industria bajo la lupa
Ambos testimonios revelan un lado oscuro y silencioso del entretenimiento para adultos, donde el consentimiento y el bienestar emocional de las actrices muchas veces son ignorados. Además, han impulsado peticiones públicas para el retiro de contenido, aunque hasta ahora con pocos resultados tangibles.
Lana Rhoades, ahora con 27 años y fuera del medio, busca abrir un espacio de reflexión sobre los riesgos psicológicos, físicos y legales que enfrentan quienes se involucran en esta industria desde muy jóvenes. “No quiero que mi hijo crezca viendo que su madre fue expuesta de esa manera sin su consentimiento actual”, expresó en una reciente publicación.
Su voz se suma a un creciente grupo de mujeres que alzan la voz en busca de reconocimiento, reparación y dignidad, desafiando los tabúes que rodean a una industria multimillonaria.