Los incendios forestales continúan representando una de las principales amenazas para los ecosistemas y las comunidades en México, al generar daños ambientales, económicos y sociales que pueden tardar años en revertirse.
Ante este panorama, el coordinador del Partido Verde Ecologista de México en el Estado de México, Pepe Couttolenc, destacó la importancia de fortalecer las acciones de prevención, protección y restauración de los bosques para evitar que el impacto de estos siniestros siga aumentando.
Cada temporada de incendios deja afectaciones significativas en miles de hectáreas de áreas naturales. Además de la pérdida de cobertura forestal, el fuego provoca la muerte de especies de flora y fauna, deteriora la calidad del aire y compromete la conservación de fuentes de agua esenciales para las comunidades.
De acuerdo con datos oficiales, durante 2025 se registraron cerca de 10 mil incendios forestales en el país, con más de un millón de hectáreas afectadas. En el Estado de México, municipios como Ixtapaluca, Ocuilan, Nicolás Romero, Acambay, Villa del Carbón, Chalco, Donato Guerra, Villa Victoria, Valle de Bravo y Lerma se ubicaron entre los más impactados.
Couttolenc señaló que gran parte de estos incendios son prevenibles, ya que tienen origen en actividades humanas como quemas agrícolas sin control, fogatas mal apagadas o el manejo inadecuado de materiales inflamables.
Asimismo, reconoció la labor de las brigadas forestales que enfrentan condiciones de alto riesgo para proteger los recursos naturales de la entidad, y reiteró la necesidad de impulsar políticas públicas que fortalezcan la conservación de los bosques y sancionen a quienes provoquen incendios de manera intencional.
El dirigente ecologista subrayó que la protección ambiental debe asumirse como una responsabilidad colectiva, pues los bosques desempeñan un papel fundamental en la captación de agua, la regulación del clima y la preservación de la biodiversidad.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía a adoptar medidas preventivas y a participar activamente en el cuidado de las áreas naturales, al considerar que la conservación de los bosques es clave para garantizar el bienestar de las actuales y futuras generaciones.