Copenhague, Dinamarca. La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, se prepara para iniciar un tercer mandato al frente del gobierno, consolidándose como una de las líderes europeas con mayor experiencia en el cargo y con un papel cada vez más relevante en la política internacional, particularmente por su respaldo a Ucrania y su rechazo a las pretensiones del presidente estadounidense Donald Trump sobre Groenlandia.
A sus 48 años, Frederiksen ha encabezado el gobierno danés desde 2019 y continuará liderando una administración que buscará fortalecer la defensa nacional y ampliar la cooperación con sus socios europeos ante la creciente incertidumbre sobre el papel militar de Estados Unidos en Europa.
La mandataria ha sido una de las principales aliadas de Ucrania desde el inicio de la invasión rusa y ha impulsado un incremento significativo del gasto militar. En 2025, Dinamarca destinó el 3.2 por ciento de su Producto Interno Bruto a defensa, casi el triple de lo invertido en 2022, reforzando así sus compromisos con la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Uno de los temas que marcó la reciente campaña electoral fue la controversia en torno a Groenlandia. Tras los renovados llamados de Trump para que Estados Unidos asumiera el control de la estratégica isla ártica, rica en recursos minerales, tanto el gobierno danés como las autoridades groenlandesas defendieron el derecho del territorio a decidir su propio futuro.
Analistas consideran que la postura firme de Frederiksen frente a Washington fortaleció su imagen internacional y contribuyó a los resultados electorales. La politóloga Carolin Hjort Rapp, de la Universidad de Copenhague, señaló que la popularidad de la mandataria entre sus homólogos europeos y su respuesta a las presiones sobre Groenlandia fueron factores clave para su permanencia en el poder.
El nuevo gobierno surgió tras dos meses de negociaciones y estará integrado por los socialdemócratas de Frederiksen, el partido Moderados encabezado por Lars Løkke Rasmussen, la Izquierda Verde (SF) y el Partido Social Liberal Danés.
La nueva plataforma gubernamental contempla objetivos ambiciosos en materia climática, medidas para reducir la desigualdad social y apoyos fiscales para empresas. Además, incluye propuestas como atención dental gratuita, reducción del IVA en algunos alimentos, mejoras en la sostenibilidad de la producción porcina y una posible prohibición del uso de redes sociales para menores de 15 años.