Washington, D.C.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este lunes una advertencia directa a su homólogo ruso, Vladímir Putin, al anunciar que impondrá “aranceles muy severos” si no se concreta un acuerdo de paz con Ucrania en un plazo de 50 días. La declaración se dio durante una reunión en la Casa Blanca con el nuevo secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en medio de crecientes tensiones diplomáticas.
“Estoy muy descontento con Rusia”, dijo Trump al inicio del encuentro en el Despacho Oval. Acto seguido, reveló su intención de aplicar “aranceles secundarios del 100 %” contra Moscú y sancionar a terceros países que continúen comerciando con petróleo ruso. Un funcionario de la Casa Blanca detalló que esta medida incluiría tanto sanciones directas como restricciones para naciones que colaboren indirectamente con la economía rusa.
Un giro en la postura de Trump
La postura de Trump representa un giro respecto a sus declaraciones anteriores, donde había optado por una línea más ambigua frente a Rusia. En abril, al anunciar una nueva batería de aranceles globales, había excluido deliberadamente a Rusia, alegando que ya enfrentaba suficientes restricciones impuestas por Occidente.
Según el propio mandatario, esta decisión llega después de varias fallidas oportunidades para alcanzar un acuerdo de paz con Putin. Trump afirmó que ha estado cerca de lograrlo “en al menos cuatro ocasiones”, sin éxito. El punto de inflexión habría sido una conversación telefónica con el presidente ruso el pasado 3 de julio, en la que Putin reiteró su negativa a abandonar sus objetivos en Ucrania, lo que enfureció a Trump.
“Si yo fuera Putin, después del anuncio de hoy, me tomaría más en serio las negociaciones”, comentó Rutte al término de la reunión.
Nuevas armas para Ucrania… financiadas por Europa
Durante la misma reunión, Trump anunció el envío de nuevo armamento a Ucrania, incluyendo sistemas antimisiles Patriot y municiones. Sin embargo, aclaró que el costo será asumido por los países europeos, no por Estados Unidos. “Nosotros fabricamos las armas, ellos las pagan”, explicó el mandatario, enfatizando que esto no contraviene su promesa de campaña de reducir el gasto estadounidense en conflictos extranjeros.
Esta fórmula de “venta indirecta” busca esquivar críticas internas al tiempo que refuerza el apoyo militar a Kiev. La medida forma parte de un nuevo acuerdo alcanzado con los socios de la OTAN, quienes también se comprometieron en la última cumbre a destinar al menos el 5 % de su PIB a defensa.
Discurso más duro, pero sin llamar “asesino” a Putin
A pesar del tono más firme hacia Moscú, Trump se negó a calificar a Putin como un “asesino”, describiéndolo en cambio como “un tipo duro”, aunque reconoció su frustración por los bombardeos en Ucrania. “Engañó a Clinton, a Bush, a Obama, a Biden; a mí no”, afirmó el presidente, quien insistió en que su gobierno no está involucrado en el conflicto y solo busca ponerle fin.
Con esta serie de anuncios, Trump intenta equilibrar su promesa de mantener a Estados Unidos fuera de conflictos prolongados con una postura más agresiva para presionar a Rusia y fortalecer su liderazgo en la OTAN. Mientras tanto, el reloj corre: Putin tiene 50 días para responder o enfrentarse a nuevas sanciones económicas a gran escala.