El dueño y gerente general de los Dallas Cowboys, Jerry Jones, confirmó que no aceptará la solicitud de canje del linebacker estrella Micah Parsons, quien en los últimos días ha manifestado públicamente su inconformidad con la organización a través de redes sociales.
Durante el entrenamiento del sábado, Jones abordó el tema sin rodeos: “Tengo una gran opinión de Micah. La solicitud de canje es solo una parte de la negociación”, señaló ante medios. El comentario se dio luego de que Parsons, ausente por un supuesto dolor de espalda, publicara un mensaje en el que dejó clara su postura: “Desafortunadamente, ya no quiero estar aquí. Ya no quiero que me obliguen a cerrar negociaciones sin mi agente. Ya no quiero que me ataquen por lesionarme mientras me jugaba la vida por la organización”.
Además, el jugador criticó la forma en que ha sido retratado en los medios y la falta de avances en la extensión de su contrato. Según Jones, ya hubo un acuerdo en marzo, aunque Parsons lo niega. “Lo que no saben es lo que le ofrecí, y es muchísimo más de lo que creen”, aseguró el dueño del equipo, refiriéndose a una propuesta que, según fuentes cercanas, rondaría los 200 millones de dólares.
Pese a la creciente tensión, Jones evitó confirmar si Parsons estará en el campo para el partido inaugural de la temporada, programado para el 4 de septiembre ante los Philadelphia Eagles. “No quiero hablar sobre mis expectativas”, dijo tajante.
Durante la práctica, Parsons no portó su jersey habitual con el número 11 y se mantuvo al margen del campo, observando a distancia mientras los aficionados coreaban: “¡Queremos a Micah!”.
La situación deja al equipo en un momento clave de pretemporada con una de sus principales figuras en conflicto abierto, y sin una resolución clara a la vista.