Georgia, EE.UU.– Un soldado activo del ejército estadounidense abrió fuego contra sus compañeros al interior de la base militar Fort Stewart, en Georgia, dejando un saldo de cinco heridos, antes de ser detenido por personal del propio destacamento.
El agresor fue identificado como el sargento Quornelius Radford, de 28 años, originario de Jacksonville, Florida, quien actualmente forma parte del 2º Equipo de Combate de la Brigada Blindada. Según información oficial, Radford utilizó una pistola de uso personal, cuya portación dentro de la base está siendo investigada. El tiroteo ocurrió en una de las áreas operativas de la brigada, lo que obligó a cerrar temporalmente las instalaciones y activar protocolos de resguardo.
Radford ingresó al ejército en 2018 como especialista en logística automatizada y no contaba con experiencia en combate. Las autoridades han señalado que no tenía antecedentes graves, aunque había sido arrestado en mayo por conducir en estado de ebriedad. Hasta el momento, se desconocen los motivos del ataque.
En redes sociales, el comando de Fort Stewart-Hunter Army Airfield confirmó que el tirador fue reducido por otros elementos del ejército y puesto bajo custodia. El caso está siendo revisado por la Oficina de Asesoría Especial de Juicio del ejército, y se espera que el sargento enfrente un consejo de guerra.
El expresidente Donald Trump calificó el hecho como una “atrocidad” y exigió que el responsable sea juzgado con todo el rigor de la ley. Fort Stewart, ubicada a unos 64 kilómetros de Savannah, alberga a más de 21,000 soldados y cerca de 10,000 residentes civiles.
Este incidente se suma a otros ataques registrados en instalaciones militares en años recientes, como los ocurridos en Pensacola y Pearl Harbor en 2019, los cuales también encendieron alertas sobre la seguridad interna en recintos del ejército estadounidense.