La Junta de Gobierno del Banco de México moderó el ritmo de sus recortes a la tasa de interés este 7 de agosto, al aprobar una disminución de 25 puntos base, ubicándola en 7.75 por ciento, en línea con lo anticipado por los mercados financieros.
Esta decisión marca la quinta baja consecutiva en 2025, aunque representa un ajuste menos agresivo en comparación con los anteriores, que fueron de 50 puntos base. La moderación refleja una evaluación más prudente del entorno económico y de los riesgos inflacionarios.
Sin embargo, no fue una decisión unánime. El subgobernador Jonathan Heath volvió a manifestar su desacuerdo, votando por mantener la tasa en 8 por ciento. Heath ha expresado en ocasiones anteriores su preocupación por el rumbo de la política monetaria, advirtiendo que recortes acelerados podrían comprometer la credibilidad del banco central frente al objetivo inflacionario.
Durante la sesión, la Junta reconoció la reciente desaceleración de la inflación, que en julio alcanzó su nivel más bajo desde 2020. No obstante, también señaló factores que aún generan incertidumbre, como la debilidad económica interna, la evolución del tipo de cambio y los posibles efectos de cambios en las políticas comerciales internacionales.
El Banco Central dejó entrever que podrían realizarse más recortes en lo que resta del año, dependiendo de cómo evolucione el panorama inflacionario. Las próximas decisiones se tomarán en las reuniones programadas para septiembre, noviembre y diciembre.
Por su parte, analistas como Ramón de la Rosa, de Actinver, indicaron que la baja en la inflación se debe principalmente a factores no subyacentes, como los precios de productos agrícolas y la energía. Advirtió que este comportamiento podría ser temporal y que en los próximos meses podrían volver las presiones inflacionarias.