El malestar entre el personal suplente del Hospital Regional Valentín Gómez Farías del ISSSTE, en Zapopan, Jalisco, ha alcanzado un punto crítico. Cerca de 100 trabajadores concluyeron una jornada de protesta de siete horas sin recibir una solución concreta a su principal demanda: el pago de salarios atrasados, que en algunos casos suman hasta tres meses.
La manifestación, que inició a las 8:00 de la mañana, evidenció la grave crisis de personal que enfrenta el hospital, donde los suplentes representan una parte esencial de la atención médica. Su ausencia ha provocado que derechohabientes pierdan citas, cirugías y otros servicios, afectando directamente la operación del centro de salud.
Reclamos sin respuesta
Aunque las autoridades del ISSSTE se comprometieron verbalmente a cubrir un mes de salario caído la próxima semana, los trabajadores señalaron que el acuerdo es insuficiente y sin garantías.
Elsie Guadalupe Morales, una de las manifestantes, expresó la frustración colectiva:
“No hubo acuerdo en realidad, solamente les jugaron el dedo en la boca. No se llegó a nada. Seguimos igual, sin una respuesta concreta”.
Morales, quien labora en el área de Hemodinamia, denunció además las condiciones de riesgo en las que trabaja sin la debida protección ni pago.
Precariedad y amenazas laborales
Antonio Medina, otro trabajador suplente, señaló que la incertidumbre es total:
“Nos vamos igual, sin ningún acuerdo. Nos dijeron que iban a ver si aplicaban nuestro interinato, pero no hay nada seguro. Nos deben tres meses y seguimos esperando”.
El personal denunció amenazas y presiones por parte de las autoridades del hospital, quienes —según los testimonios— condicionan los interinatos o la continuidad laboral a que no participen en manifestaciones.
Impacto en la atención médica
De acuerdo con David Rosas, trabajador de base del ISSSTE, el conflicto está afectando seriamente la atención médica, especialmente en áreas críticas como quirófanos, terapia intensiva y consulta externa.
“Muchos de ellos hacen el mismo trabajo que nosotros, con el mismo esfuerzo, y a veces hasta más. Es injusto que no reciban su pago”.
Por su parte, Víctor Hugo Haro, también suplente, advirtió que la situación ha derivado en la cancelación de servicios y retrasos en cirugías.
Sin solución a la vista
Los manifestantes advirtieron que no se presentarán a laborar hasta que se les liquide el total de los salarios pendientes. De no cumplirse el compromiso, anunciaron nuevas movilizaciones en los próximos días, lo que podría agravar aún más la crisis en uno de los hospitales más importantes del ISSSTE en la región.