El diputado Pepe Couttolenc presentó ante el Congreso del Estado de México una iniciativa para hacer obligatoria la captación de agua de lluvia en todos los edificios públicos, con el objetivo de enfrentar la crisis hídrica que afecta a millones de mexiquenses. La propuesta busca que la medida sea permanente y progresiva, con respaldo presupuestal, y no un programa piloto o temporal.
La idea surge de la constatación de que gran parte del agua que cae durante la temporada de lluvias se pierde en el drenaje, mientras muchas familias dependen de pipas o esperan a que la presión en sus llaves se normalice. “Si el gobierno empieza por cuidar el agua que tiene a su disposición, puede dar ejemplo a la ciudadanía sobre la importancia de su uso responsable”, explicó Couttolenc.
La iniciativa contempla instalar sistemas de captación pluvial en escuelas, clínicas, oficinas públicas, parques y centros culturales, permitiendo que estos lugares puedan abastecerse durante varios meses al año. En el caso de las escuelas, los sistemas podrían garantizar agua hasta ocho meses, beneficiando directamente la higiene, el riego de jardines y el funcionamiento de los sanitarios.
Couttolenc señaló que la medida también tiene un componente económico importante: cada litro captado reduce la necesidad de agua proveniente de la red o de pipas, disminuyendo el gasto público. Además, resaltó que los edificios públicos no solo deben servir, sino también enseñar a la ciudadanía sobre sustentabilidad y el cuidado del agua, siguiendo el ejemplo de ciudades como Singapur, Tokio o diversas localidades mexicanas que ya implementan esta práctica.
Aunque la iniciativa no resolverá por sí sola la escasez de agua en el Estado de México, representa un cambio de paradigma: pasar de depender de que el agua llegue a aprovechar de manera inteligente la que ya cae. Según Couttolenc, “el futuro del agua no se escribe esperando a que llueva; se escribe decidiendo qué hacemos cuando llueve”.
Esta propuesta busca consolidar un modelo de gobierno que actúe de manera coherente y responsable, transformando un recurso desperdiciado en una herramienta de autosuficiencia, educación y ahorro para la población.