El Gobierno de México reiteró que el envío de agua a Estados Unidos se realiza conforme a lo establecido en el Tratado de Aguas de 1944 y aseguró que el abasto para consumo humano y uso agrícola en el país está plenamente garantizado. A través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la federación informó que ya se llevan a cabo acciones operativas para cumplir con los compromisos del ciclo vigente.
Como parte de este proceso, autoridades del municipio de General Bravo, Nuevo León, alertaron a la población sobre la apertura de una compuerta para el desfogue controlado de un embalse, lo que podría generar un incremento en los niveles de cuerpos de agua cercanos. La medida busca liberar volumen destinado al pago de la deuda hídrica que México mantiene con Estados Unidos.
De acuerdo con datos oficiales, la presa El Cuchillo, ubicada en Nuevo León, aportará aproximadamente el 11 por ciento de su almacenamiento actual. Esto equivale a 100 millones de metros cúbicos de agua, de un volumen total cercano a los 923 millones, que serán transferidos a la presa Marte R. Gómez, en Tamaulipas.
Cumplimiento del acuerdo binacional
El trasvase permitirá que la presa Marte R. Gómez reponga el volumen que descarga hacia el río Bravo, cuyas aguas fluyen hacia el estado de Texas, en cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por México.
El Gobierno federal recordó que el Tratado de Aguas de 1944 establece la entrega de agua a Estados Unidos a partir de seis afluentes del río Bravo, bajo un esquema de ciclos quinquenales que contempla ajustes ante condiciones extraordinarias, como la severa sequía registrada en la cuenca entre 2020 y 2025.
Asimismo, se informó que México acordó con la administración del presidente Donald Trump el envío adicional de 249 millones de metros cúbicos de agua a Texas antes del 31 de enero, volumen que se entregará conforme a la disponibilidad hídrica y a la capacidad de la infraestructura, sin exceder lo estipulado en el tratado.
De manera paralela, la federación impulsa programas de tecnificación y modernización de distritos de riego en Tamaulipas y Chihuahua, con el objetivo de mejorar la eficiencia en el uso del agua, garantizar el suministro a la población fronteriza y proteger la producción agrícola.
Las autoridades federales reiteraron que México mantendrá el diálogo con Estados Unidos para definir un plan consensuado de entregas para el ciclo actual, el cual deberá quedar establecido a más tardar el 31 de enero de 2026, con el fin de asegurar una gestión hídrica equitativa y conforme al marco legal vigente.