El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) dio su versión sobre un operativo realizado el pasado martes 20 de enero en Minneapolis, durante el cual fue detenido el ciudadano ecuatoriano Adrián Alexander Conejo Arias, quien —según la agencia— había sido liberado durante la administración del expresidente Joe Biden.
De acuerdo con ICE, al momento en que los agentes se aproximaron al vehículo que conducía Conejo Arias, este descendió y huyó a pie, dejando atrás a su hijo menor. La dependencia aseguró que, por motivos de seguridad, uno de los agentes permaneció con el niño mientras el resto participaba en la persecución y posterior detención del adulto.
La autoridad migratoria señaló que, cuando una persona detenida es madre o padre de un menor, se le consulta si desea ser removida del país junto con sus hijos o si prefiere que los menores sean entregados a un familiar o persona de confianza previamente designada. Esta práctica —afirmó— corresponde a lineamientos establecidos en la administración anterior.
ICE añadió que los migrantes pueden optar por un proceso de salida voluntaria mediante la aplicación CBP Home, que contempla un vuelo sin costo y un apoyo económico de hasta 2 mil 600 dólares. Al utilizar esta vía, el solicitante conservaría la posibilidad de gestionar un ingreso legal futuro a Estados Unidos.
Hasta el momento, la situación migratoria del menor involucrado no ha sido aclarada por las autoridades.
El caso ocurre en un contexto de creciente tensión en Minneapolis y otras zonas de Minnesota, tras diversos incidentes atribuidos a operativos federales. En días recientes, se reportó el asesinato de una ciudadana durante una intervención de ICE, así como la detención de Chong Ly “Scott” Thao, ciudadano estadounidense de origen hmong, luego de que agentes federales ingresaran a su domicilio sin orden judicial, presuntamente a punta de pistola.
Videos difundidos en redes sociales muestran a Thao siendo sacado de su vivienda en sandalias y ropa interior, mientras vecinos increpan a los agentes. Ante la polémica, el Departamento de Seguridad Nacional informó que el operativo tenía como objetivo la localización de dos delincuentes sexuales convictos, identificados como Lue Moua y Kongmeng Vang.