La posible presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) durante los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina ha generado controversia en Italia, luego de que fuentes de la Embajada estadounidense en Roma confirmaran su participación en labores de apoyo en materia de seguridad.
De acuerdo con dichas fuentes, los agentes estadounidenses actuarán en coordinación con otros organismos de seguridad de Estados Unidos y siempre bajo la autoridad del Estado italiano. Además, señalaron que en ediciones anteriores de los Juegos Olímpicos, distintas agencias federales han colaborado con el Servicio de Seguridad Diplomática, entre ellas Homeland Security Investigations, el brazo investigativo del ICE.
Las autoridades estadounidenses subrayaron que el ICE no realiza operaciones de control migratorio fuera de su territorio, y que su papel se limita a respaldar tareas de verificación y mitigación de riesgos relacionados con organizaciones criminales transnacionales, en conjunto con el país anfitrión.
Contradicciones oficiales y rechazo político
Estas declaraciones contrastan con la postura del ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, quien negó que el ICE vaya a operar en suelo italiano. El funcionario afirmó que la seguridad pública durante el evento está garantizada exclusivamente por el Estado italiano y calificó las críticas sobre un supuesto despliegue estadounidense como una polémica sin fundamento.
Sin embargo, la noticia ha provocado inquietud en sectores políticos y sociales de Italia, en un contexto marcado por recientes redadas migratorias en Estados Unidos ordenadas por el presidente Donald Trump, así como por incidentes que han generado fuertes cuestionamientos al actuar del cuerpo aduanero estadounidense.
La oposición italiana ha manifestado un rechazo frontal a cualquier presencia del ICE. La senadora del Partido Demócrata, Cristina Tajani, sostuvo que la imagen que proyecta esta agencia es incompatible con los valores de inclusión y convivencia que caracterizan a unos Juegos Olímpicos.
Críticas desde Milán
El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, fue aún más contundente al expresar que no se siente representado por la postura del Ministerio del Interior. En declaraciones a la radio RTL 102.5, afirmó que los agentes del ICE no son bienvenidos en la ciudad y cuestionó duramente su actuación, al considerar que no se alinean con los principios democráticos de seguridad que defiende Italia.
Sala incluso llamó a que el país marque distancia respecto a Washington y evite cualquier despliegue del cuerpo estadounidense durante el evento deportivo.
Italia será sede de los XXV Juegos Olímpicos de Invierno del 6 al 22 de febrero en las ciudades de Milán y Cortina d’Ampezzo, una cita que reunirá a atletas de 93 países y que ahora enfrenta un debate político que trasciende el ámbito deportivo.