Sistema Cutzamala registra baja semanal, pero mantiene niveles históricos favorables

El Sistema Cutzamala presentó una disminución de 5.27 millones de metros cúbicos de agua durante la última semana, principalmente por las extracciones destinadas al consumo humano y al riego agrícola. Con esta reducción, el almacenamiento total se ubica en 690.83 millones de metros cúbicos, lo que representa un 88.28 por ciento de su capacidad total para abastecer al Valle de México.

De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la presa Valle de Bravo se mantiene con un almacenamiento del 92.11 por ciento, seguida de Villa Victoria con 85.36 por ciento y El Bosque con 83.50 por ciento.

Pese a encontrarse en plena temporada de estiaje, el sistema conserva el mejor nivel de llenado de los últimos siete años. Este comportamiento favorable es resultado de la intensa temporada de lluvias de 2025, que permitió alcanzar un máximo de 97.40 por ciento de almacenamiento al cierre de octubre pasado.

Abasto para la Ciudad de México y el Estado de México

Actualmente, el Sistema Cutzamala suministra un caudal promedio de 14.6 metros cúbicos por segundo al Valle de México. De ese total, 8.951 metros cúbicos por segundo se destinan a la Secretaría de Gestión Integral del Agua de la Ciudad de México (SEGIAGUA), mientras que 5.649 metros cúbicos por segundo se canalizan a la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM).

Impacto del estiaje en el sistema

La temporada de estiaje, que suele extenderse de noviembre a mayo, tiene un efecto directo sobre el funcionamiento del Cutzamala, al reducir de forma significativa la captación natural de agua.

Durante este periodo, la falta de lluvias disminuye los aportes a las presas que integran el sistema, lo que provoca una baja progresiva en los niveles de almacenamiento. Esto obliga a limitar el volumen de agua que puede bombearse hacia la Zona Metropolitana para no comprometer la seguridad de la infraestructura.

Como resultado, las autoridades suelen aplicar ajustes en el suministro, lo que puede traducirse en menor presión o cortes programados en algunas zonas. Además, la reducción del aporte del Cutzamala incrementa la dependencia de pozos y acuíferos subterráneos, muchos de ellos sobreexplotados, lo que agrava problemas como hundimientos del suelo y deterioro en la calidad del agua.

Escenario de riesgo

Especialistas advierten que si el estiaje se prolonga o coincide con periodos de sequía severa, la recuperación del sistema dependerá por completo de la siguiente temporada de lluvias. En caso de que ésta sea insuficiente, los niveles de almacenamiento podrían tardar varios ciclos en normalizarse, comprometiendo el abasto futuro de agua para millones de habitantes del Valle de México.

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