Las tensiones entre Sudáfrica e Israel alcanzaron este viernes un nuevo punto crítico luego de que ambos países anunciaran la expulsión recíproca de sus principales representantes diplomáticos, en un episodio que profundiza el deterioro de una relación ya marcada por desacuerdos en torno a la guerra en la franja de Gaza.
El gobierno de Pretoria informó que declaró persona non grata al encargado de negocios de Israel en el país, Ariel Seidman, a quien concedió un plazo de 72 horas para abandonar el territorio sudafricano. La medida, detalló el Ministerio de Relaciones Internacionales y Cooperación, responde a “una serie de violaciones inaceptables de las normas y prácticas diplomáticas” que, aseguró, representan un desafío directo a la soberanía nacional.
Poco después, Israel reaccionó con una decisión similar al anunciar la expulsión del encargado de negocios de Sudáfrica en Tel Aviv, Shaun Edward Byneveldt. En un mensaje difundido en la red social X, el Ministerio de Exteriores israelí justificó la medida por lo que calificó como “ataques falsos de Sudáfrica contra Israel en la escena internacional”.
Las autoridades sudafricanas acusaron al diplomático israelí de utilizar de manera reiterada plataformas oficiales en redes sociales para lanzar mensajes ofensivos contra el presidente Cyril Ramaphosa. También expresaron su molestia por publicaciones difundidas desde la embajada israelí y por la visita de una delegación de ese país a la provincia del Cabo Oriental, donde sostuvo encuentros con uno de los reyes del pueblo xhosa sin la coordinación correspondiente con el gobierno central.
“Estas acciones han socavado sistemáticamente la confianza y los protocolos esenciales para las relaciones bilaterales”, sostuvo el ministerio sudafricano en un comunicado.
El enfrentamiento diplomático se da en un contexto de relaciones deterioradas desde 2023, cuando Sudáfrica acusó a Israel de cometer genocidio en Gaza y presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia, el máximo órgano judicial de Naciones Unidas. Desde noviembre de ese año, la embajada sudafricana en Tel Aviv permanece cerrada.
Sudáfrica, que alberga la mayor comunidad judía del África subsahariana, ha mantenido históricamente una postura de respaldo a la causa palestina y una posición crítica frente a las operaciones militares israelíes en Gaza, territorio palestino ocupado. La expulsión recíproca de diplomáticos confirma la profundidad de la crisis y deja en suspenso cualquier intento de normalización a corto plazo.