El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una Orden Ejecutiva mediante la cual declara una emergencia nacional y establece un mecanismo para imponer aranceles a los bienes provenientes de países que vendan o faciliten el suministro de petróleo a Cuba.
De acuerdo con el documento oficial, la medida tiene como objetivo proteger la seguridad nacional y los intereses de política exterior de Estados Unidos frente a las acciones del gobierno cubano. La orden crea un nuevo esquema arancelario que permitiría aplicar gravámenes adicionales a las importaciones de cualquier nación que, de forma directa o indirecta, provea crudo a la isla.
En este contexto, México fue señalado como el principal proveedor de petróleo a Cuba durante 2025, según reportes periodísticos. La agencia Bloomberg informó que el gobierno mexicano habría suspendido recientemente los envíos de crudo, en medio de la presión ejercida por Washington.
Cuestionada sobre el tema, la presidenta Claudia Sheinbaum evitó confirmar si se detuvieron los suministros energéticos a Cuba. Este martes, subrayó que se trata de una decisión “soberana”, tanto del Estado mexicano como de Petróleos Mexicanos (Pemex), en un escenario marcado por el escrutinio internacional y las tensiones con Estados Unidos.
Los argumentos de Washington
La orden ejecutiva faculta al Secretario de Estado y al Secretario de Comercio para implementar las acciones necesarias, incluida la emisión de regulaciones que hagan operativo el nuevo sistema de aranceles. Asimismo, se establece que el presidente podrá modificar o retirar las medidas si Cuba o los países involucrados adoptan acciones que se alineen con los objetivos de seguridad de Estados Unidos.
El gobierno estadounidense justificó la decisión al acusar al régimen cubano de apoyar a actores hostiles y actividades vinculadas al terrorismo. En el documento se señala que Cuba ha albergado capacidades militares y de inteligencia extranjeras, entre ellas una instalación rusa de inteligencia de señales considerada la más grande fuera de Rusia, presuntamente destinada a obtener información sensible de Estados Unidos.
Además, Washington afirmó que la isla ha brindado refugio a grupos considerados terroristas por su gobierno, como Hezbollah y Hamas, lo que, a su juicio, representa una amenaza directa a la seguridad regional y nacional.