Arturo “N” y Mario “N”, abogados defensores de Lenin Canchola, obtuvieron su libertad luego de que la Fiscalía capitalina no lograra sostener las acusaciones en su contra por la desaparición de tres litigantes, quienes también formaban parte del equipo legal del presunto líder criminal.
Ambos fueron señalados por su presunta participación en la desaparición de dos hombres y una mujer, ocurrida el 28 de mayo de 2025, tras asistir a una audiencia judicial relacionada con el caso de Canchola, sentenciado actualmente a 50 años de prisión.
De acuerdo con la Fiscalía de Investigación y Persecución de los Delitos en Materia de Desaparición Forzada de Personas, las pruebas presentadas no fueron suficientes para avanzar hacia una vinculación a proceso. La liberación de los abogados se registró la noche de este viernes, hecho que fue confirmado por el periodista Carlos Jiménez, quien difundió imágenes del momento en redes sociales.
Durante las investigaciones iniciales, se estableció que una de las víctimas habría advertido a sus familiares sobre un traslado organizado por personas cercanas a su cliente. Registros de geolocalización y cámaras de videovigilancia ubicaron los vehículos de Arturo y Mario en una ruta similar a la seguida por los abogados desaparecidos, con dirección a la autopista México-Toluca.
Pese a estos indicios tecnológicos, las autoridades no lograron acreditar de manera concluyente la responsabilidad de los ahora liberados. Los tres abogados desaparecidos habían representado legalmente a Lenin Canchola antes de que este fuera condenado en junio del año pasado por secuestro agravado y asociación delictuosa.
Canchola, alias “El Carnal”, fue detenido en 2022 en Monterrey, Nuevo León, y es identificado por autoridades de la Ciudad de México como uno de los principales generadores de violencia en alcaldías como Cuajimalpa, Magdalena Contreras y Álvaro Obregón.
El grupo delictivo que encabezaba, conocido como Los Malcriados 3AD, está relacionado con delitos de alto impacto, entre ellos homicidios, extorsiones y narcomenudeo. Debido al nivel de riesgo que representa, sus audiencias judiciales se han llevado a cabo de forma remota bajo estrictas medidas de seguridad.