Una fuerte irrupción de aire ártico registrada esta semana en Florida, conocido como el “Estado del Sol”, provocó un descenso abrupto de temperaturas que dejó una escena inusual: decenas de iguanas verdes cayeron desde árboles y estructuras tras quedar inmovilizadas por el frío.
Los termómetros descendieron por debajo de los 4 grados centígrados, un nivel crítico para estos reptiles. Al ser animales de sangre fría, dependen del calor ambiental para mantener activo su metabolismo. Cuando la temperatura baja de los 7°C, sus funciones fisiológicas se ralentizan y, con un enfriamiento mayor, entran en un estado de rigidez que les impide moverse o sujetarse a las ramas donde descansan, lo que provoca su caída.
Aunque muchas parecen sin vida, especialistas señalan que gran parte de ellas solo permanece en un estado de letargo y puede recuperarse al aumentar la temperatura. No obstante, el fenómeno representa un riesgo para la población, ya que un ejemplar adulto puede pesar hasta nueve kilos y convertirse en un peligro al caer desde cierta altura sobre peatones o vehículos.
Especie invasora y afectaciones
La Comisión de Conservación de Vida Silvestre y Pesca de Florida recordó que la iguana verde es considerada una especie invasora en la región. Su presencia ha generado daños en infraestructura, afectaciones a la vegetación y competencia con especies nativas por alimento y espacio.
Expertos explican que una especie invasora es aquella que se establece fuera de su entorno natural y que, al expandirse, altera el equilibrio ecológico y puede impactar la biodiversidad, la economía e incluso la salud pública. En el caso de la iguana verde, originaria de zonas tropicales de América, su adaptación al clima de Florida y la falta de depredadores han favorecido su proliferación.
Autorizan control y eutanasia
Ante la magnitud del fenómeno registrado en febrero de 2026, autoridades estatales emitieron una autorización extraordinaria para aplicar medidas de control poblacional, incluida la eutanasia humanitaria de ejemplares, con el objetivo de contener la expansión de la especie.
También se pidió a la población no recoger ni trasladar a las iguanas a sus hogares para intentar reanimarlas, ya que al recuperar el calor pueden reaccionar de forma agresiva y representar un riesgo sanitario, debido a enfermedades que pueden transmitir, como la salmonela.
En apenas dos días, más de 5 mil iguanas fueron entregadas a las autoridades ambientales, de acuerdo con reportes oficiales y medios locales, lo que evidencia la magnitud del evento y el desafío que representa para el equilibrio ecológico del estado.