El Departamento de Guerra de Estados Unidos informó que fuerzas militares interceptaron y abordaron el petrolero Aquila II en el océano Índico, tras seguirlo desde el Caribe por presuntamente violar las limitaciones impuestas a la transferencia de petróleo vinculada con Venezuela y Cuba.
De acuerdo con el reporte oficial difundido en redes sociales, la operación incluyó inspección, interdicción marítima y abordaje del buque dentro del área de responsabilidad del Comando Indo-Pacífico, y se realizó sin incidentes.
Washington sostuvo que la embarcación operaba en desacato a la “cuarentena” marítima establecida por la administración del presidente Donald Trump contra buques sancionados que transporten crudo desde o hacia Venezuela. Las autoridades señalaron que el navío intentó evadir el seguimiento, pero fue rastreado desde el Caribe hasta su localización en el Índico.
La medida forma parte de una estrategia iniciada en diciembre de 2025 para frenar la comercialización de petróleo venezolano fuera de los canales autorizados por Estados Unidos y limitar los ingresos de redes consideradas aliadas de países como Rusia, Irán y Cuba. En ese contexto, al menos varios petroleros han sido abordados o incautados en operaciones similares.
Además, la Casa Blanca ha impulsado acciones económicas complementarias, como aranceles dirigidos a naciones que envíen crudo a Cuba, con el objetivo de presionar a sus socios energéticos y reforzar el control sobre el comercio petrolero en la región.
El caso del Aquila II representa una de las operaciones más lejanas en este tipo de intervenciones y refleja la ampliación del alcance de las sanciones y de la vigilancia marítima estadounidense sobre las rutas internacionales del petróleo