La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) revisó al alza su estimación de crecimiento para 2026, al proyectar un avance del Producto Interno Bruto (PIB) de 1.6 por ciento, cifra superior en 0.5 puntos porcentuales respecto al 1.1 por ciento previsto en noviembre pasado.
De acuerdo con el Reporte Trimestral octubre-diciembre 2025, el banco central ubicó el rango de crecimiento para 2026 entre 1.0 y 2.2 por ciento. Para 2027 mantuvo su previsión puntual en 2.0 por ciento, con un intervalo de entre 1.2 y 2.8 por ciento.
No obstante, advirtió que persisten riesgos a la baja, particularmente si Estados Unidos implementa nuevas políticas comerciales en el contexto de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que podría afectar la demanda externa, el consumo y la inversión en el país.
Asimismo, señaló que un deterioro en el entorno internacional, derivado de conflictos geopolíticos o de un menor dinamismo de la economía estadounidense —ya sea por factores cíclicos o por decisiones de política pública— podría impactar negativamente el desempeño económico de México.
Otro riesgo identificado es la reconfiguración de cadenas de proveeduría nacionales ante mayores aranceles a importaciones provenientes de países sin tratados comerciales con México, lo que podría afectar la actividad de diversos sectores.
Inflación tardará más en llegar a la meta
En materia de precios, Banxico indicó que se mantienen vigentes los pronósticos dados a conocer en el anuncio de política monetaria del 5 de febrero. Sin embargo, ajustó el horizonte para que la inflación general converja a la meta de 3.0 por ciento.
Ahora se prevé que el Índice Nacional de Precios al Consumidor alcance ese objetivo en el segundo trimestre de 2027, y no en el tercer trimestre de 2026 como se había estimado anteriormente.
El instituto central anticipa que la inflación general aumente en el primer trimestre de 2026 y comience a descender a partir del segundo trimestre de ese año. En el horizonte de pronóstico, los niveles esperados se ajustaron al alza entre el primer trimestre de 2026 y el primer trimestre de 2027.
En cuanto a la inflación subyacente, la Junta de Gobierno prevé un aumento moderado en el primer trimestre de 2026, seguido de una disminución entre abril y junio. No obstante, la trayectoria también fue ajustada al alza hasta el primer trimestre de 2027.
Este ajuste considera el impacto de modificaciones fiscales sobre los precios de mercancías y una reducción más gradual en los precios de los servicios, debido a la persistencia que han mostrado en meses recientes.
Banxico estima que la inflación subyacente alcance el 3.0 por ciento en el segundo trimestre de 2027, es decir, tres trimestres después de lo previsto en el informe anterior.