Un incendio registrado en las inmediaciones de la Zona Arqueológica de Tula consumió alrededor de 25 hectáreas de pastizal y vegetación seca en la periferia del polígono protegido, lo que encendió la alerta entre autoridades y habitantes ante el posible riesgo para el patrimonio cultural y el entorno ecológico.
De acuerdo con reportes municipales, las llamas avanzaron sobre terrenos aledaños sin que, hasta el momento, se reporten daños visibles en las estructuras prehispánicas. No obstante, el siniestro generó preocupación por la cercanía del fuego con uno de los sitios históricos más relevantes del estado.
En las labores de control participaron brigadistas, personal de Protección Civil y Bomberos, así como voluntarios, quienes abrieron brechas cortafuego y realizaron tareas de enfriamiento para evitar que el incendio se extendiera hacia zonas de mayor valor histórico. La coordinación permitió contener el avance de las llamas y reducir el impacto en el área.
Se trata de la segunda ocasión en lo que va de 2026 que un incendio se registra en las inmediaciones del complejo arqueológico, situación que reaviva la preocupación por la vulnerabilidad del sitio ante la temporada de altas temperaturas y sequía.
Autoridades municipales hicieron un llamado a la población a evitar quemas de basura y de pastizales en zonas cercanas, al advertir que estas prácticas representan un alto riesgo para el medio ambiente, la seguridad de las personas y el patrimonio histórico.
La Zona Arqueológica de Tula es considerada el principal legado cultural de Hidalgo y uno de los asentamientos prehispánicos más importantes del país. Fue capital de la civilización tolteca entre los siglos IX y XIII y alcanzó gran influencia política, religiosa y comercial en Mesoamérica.
En el sitio destacan los Atlantes de Tula, monumentales esculturas de más de cuatro metros de altura que representan guerreros toltecas y que coronan el Templo de Tlahuizcalpantecuhtli. El conjunto incluye además pirámides, plazas, el llamado Palacio Quemado, el Coatepantli o Muro de las Serpientes y canchas para el juego de pelota, vestigios que dan cuenta de su relevancia histórica y simbólica para el país.