El problema del robo de combustibles, conocido como “huachicoleo”, continúa afectando de manera creciente las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex), de acuerdo con sus propios reportes financieros.
Al revisar los resultados oficiales de la empresa productiva del Estado entre 2019 y 2025, el rubro denominado “Pérdidas por sustracción de combustibles” muestra una tendencia sostenida al alza, con un máximo histórico alcanzado en el último año.
Tan solo en 2025, Pemex reportó pérdidas por 23 mil 491 millones de pesos, lo que representó un incremento de 14.4 por ciento respecto a 2024.
De la contención al repunte
Durante los primeros años del gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, las cifras mostraron una ligera disminución. En 2019, las pérdidas ascendieron a 4 mil 645 millones de pesos, mientras que en 2020 bajaron a 4 mil 279 millones.
No obstante, a partir de 2021 comenzó un repunte que se acentuó en 2022, cuando el impacto económico por robo de combustibles se elevó a 18 mil 744 millones de pesos, más del doble de lo reportado el año previo.
Desde entonces, la tendencia ha sido constante:
2023: 20 mil 169 millones de pesos. 2024: 20 mil 529 millones de pesos. 2025: 23 mil 491 millones de pesos.
El crecimiento sostenido de estas pérdidas refleja que, pese a las estrategias implementadas para combatir la ordeña de ductos y el mercado ilícito de hidrocarburos, el fenómeno continúa representando un desafío significativo para las finanzas de la petrolera estatal.