El Ejército de Israel desplegó este martes tropas en diversos puntos del sur de Líbano, en el marco de una nueva incursión militar tras el intercambio de ataques con el partido-milicia chií Hezbolá. La ofensiva israelí ha dejado más de 50 muertos, según reportes locales, y se produce después del lanzamiento de proyectiles desde territorio libanés.
En un comunicado, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que, en paralelo con la operación “León Rugiente” —iniciada el sábado contra Irán—, elementos de la 91ª División fueron posicionados en múltiples puntos del sur libanés como parte de un refuerzo de su postura de defensa avanzada.
La ofensiva se da en un contexto regional marcado por la muerte del ayatolá Alí Jamenei, en medio de la campaña de bombardeos atribuida a Estados Unidos e Israel contra Irán, hecho que detonó nuevas tensiones en la frontera norte israelí.
Las FDI señalaron que buscan crear “una capa adicional de seguridad” para los residentes del norte de Israel mediante ataques contra infraestructura de Hezbolá, con el objetivo de impedir infiltraciones y nuevos disparos de cohetes. Además, ordenaron la evacuación indefinida de cerca de 80 localidades en el sur de Líbano.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó que, junto con el primer ministro Benjamin Netanyahu, autorizó al Ejército a tomar posiciones estratégicas adicionales en territorio libanés para prevenir ataques contra comunidades fronterizas. “Prometimos seguridad a las comunidades de Galilea, y es lo que daremos”, afirmó.
La orden se produjo un día después de que el jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, anunciara el inicio de “una campaña ofensiva” contra Hezbolá y advirtiera que podrían venir varios días de intensos combates. Katz también declaró que el actual líder del grupo, Naim Qasem, es ahora un “objetivo marcado”.
Qasem asumió el liderazgo tras la muerte de Hasán Nasralá en septiembre de 2024, durante un bombardeo israelí en Beirut, en el contexto de la ofensiva iniciada luego de los ataques del 7 de octubre de 2023 encabezados por el grupo islamista Hamás.
En paralelo, el Ejército israelí informó sobre la muerte de Reza Jazaei, identificado como alto mando de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria iraní, en un bombardeo reciente en Líbano. Según Israel, el funcionario coordinaba esfuerzos para fortalecer las capacidades militares de Hezbolá.
Hezbolá reivindica ataques con drones
Por su parte, Hezbolá se adjudicó ataques con drones contra dos bases militares israelíes: la base de Nafah, ubicada en los Altos del Golán —territorio ocupado por Israel desde 1967—, y la base aérea de Ramat David, al sureste de Haifa. El grupo aseguró haber impactado radares y centros de control en respuesta a los bombardeos sobre decenas de municipios libaneses, incluida la zona sur de Beirut.
Alerta humanitaria por desplazamientos
En medio de la escalada, la organización humanitaria Save the Children alertó que niños y familias del sur de Beirut y de otras regiones del país han sido desplazados forzosamente tras los bombardeos nocturnos.
La ONG señaló que muchas familias huyeron en plena noche, buscando refugio en escuelas y edificios públicos, mientras distribuye artículos básicos como mantas, kits de higiene y suministros esenciales. Su directora en Líbano, Nora Ingdal, subrayó que los menores deben ser protegidos y que el Derecho Internacional Humanitario debe respetarse.
Aunque en noviembre de 2024 se alcanzó un alto al fuego entre Israel y Hezbolá, ambas partes se han acusado mutuamente de violaciones. Israel mantiene cinco posiciones militares en el sur de Líbano, situación que ha sido criticada por el Gobierno libanés y por Naciones Unidas.
La tensión en la frontera norte israelí y el sur libanés mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una escalada mayor en la región.