El Club América vivió una noche para el olvido tras caer 1-2 ante FC Juárez en el Estadio Ciudad de los Deportes, resultado que lo dejó fuera de la zona de Liguilla y encendió las alarmas por el bajo nivel futbolístico del equipo dirigido por André Jardine.
El encuentro comenzó bajo una intensa lluvia y desde los primeros minutos se complicó para las Águilas. Apenas al minuto cinco, Jairo Torres adelantó a los Bravos con el 0-1. Aunque inicialmente la jugada fue anulada por fuera de lugar, tras la revisión en el VAR el gol fue validado.
La situación se agravó en el primer tiempo con la lesión del chileno Víctor Dávila. En una jugada dentro del área rival, el delantero estiró demasiado la pierna derecha al intentar controlar el balón, lo que provocó una aparatosa caída. El jugador gritó de dolor y de inmediato fue atendido por el cuerpo médico. Tras inmovilizarle la rodilla derecha, fue trasladado en ambulancia a un hospital cercano para su valoración, con sospecha de ruptura de ligamentos.
Pese al golpe anímico, América intentó reaccionar en la segunda mitad. El técnico André Jardine envió al campo a Alejandro Zendejas, quien logró empatar momentáneamente el partido al minuto 69 con un disparo de zurda dentro del área que dejó sin oportunidad al arquero Sebastián Jurado.
Sin embargo, cuando parecía que el equipo azulcrema podría rescatar al menos un punto, Juárez aprovechó una desatención defensiva en el tiempo agregado. Guilherme Castilho marcó el 1-2 definitivo, sellando una dolorosa derrota para el conjunto capitalino.
El resultado dejó al América en la novena posición con 11 puntos, fuera de la zona de clasificación directa, mientras que Juárez ascendió al lugar 12 con 10 unidades. Además de la derrota, la posible baja de Víctor Dávila representa otro duro golpe para un plantel que ya arrastra varios lesionados.
Ahora, las Águilas deberán enfocarse en su próximo compromiso ante Querétaro en el Estadio La Corregidora, donde estarán obligadas a sumar puntos para evitar que la crisis deportiva se profundice y aumente la presión sobre su entrenador