El triatleta profesional mexicano Eduardo Pérez Sandi García pidió que las competencias de la franquicia Ironman que se realizan en México incluyan categoría profesional, al considerar que su ausencia limita el desarrollo de los atletas nacionales y los obliga a buscar oportunidades fuera del país.
En entrevista para Aristegui en Vivo, el deportista explicó que decidió hacer pública la situación luego de varios años enfrentando dificultades para competir como profesional en territorio mexicano, pese a que en el país se organizan diversos eventos de este circuito internacional.
“Estoy cansado de quedarme callado”, afirmó Pérez Sandi, quien señaló que aunque las competencias de Ironman en México suelen registrar alta participación, en varios casos los organizadores optan por no abrir la categoría profesional.
“En mi propio país no puedo ni siquiera competir como profesional, no porque no haya nivel, no porque no haya triatletas o público, sino porque los eventos han decidido no abrir categorías profesionales”, expresó.
El atleta explicó que esta situación tiene consecuencias directas para quienes buscan consolidarse en el circuito internacional, ya que sin competencias profesionales no es posible sumar puntos para el ranking mundial ni obtener mayor exposición deportiva.
“Cuando no hay categoría profesional no hay puntos para nosotros en el ranking mundial, no hay exposición, no hay futuro para los que vienen detrás”, señaló.
Además, aseguró que la falta de estos espacios obliga a los triatletas mexicanos a competir en el extranjero, lo que implica mayores costos y dificultades logísticas.
“Como profesional mexicano la federación no me apoya económicamente. Tengo que salir del país, gastar cerca de 80 mil pesos por competencia, viajar más lejos y competir en desventaja”, afirmó.
Pérez Sandi indicó que en México se realizan hasta seis eventos vinculados a la marca Ironman cada año, pero sólo uno o dos incluyen categoría profesional, lo que provoca que durante varios meses del calendario no exista ninguna competencia nacional para atletas de alto rendimiento.
“Durante prácticamente el primer semestre del año no hay ningún evento donde puedas competir como profesional en México”, sostuvo.
También cuestionó la falta de impulso institucional hacia los atletas de triatlón de media y larga distancia, disciplinas que forman parte del mismo deporte aunque no sean modalidades olímpicas.
“No sé dónde queda la federación ni por qué no está impulsando que estos eventos tengan categoría profesional”, comentó.
El triatleta relató que incluso tuvo que buscar reconocimiento fuera del país para poder competir en el circuito profesional.
“Logré los requisitos para convertirme en profesional, pero nunca se me avaló aquí en México. Tuve que buscar la filiación en Estados Unidos para poder seguir con mi carrera deportiva”, explicó.
En 2024, Pérez Sandi rompió el récord nacional en la distancia completa del Ironman durante una competencia realizada en Arizona, al registrar un tiempo de 7 horas con 57 minutos, superando la marca mexicana previa de 8 horas con 3 minutos.
Sin embargo, señaló que ese logro no recibió reconocimiento institucional.
“Fue muy triste lograr un objetivo que creía que iba a cambiar muchas cosas y no recibir ningún mensaje de la federación ni de los organizadores”, afirmó.
La prueba Ironman es considerada una de las más exigentes del triatlón, ya que consiste en completar 3.8 kilómetros de natación, 180 kilómetros de ciclismo y un maratón de 42 kilómetros.
Pérez Sandi explicó que, además del exigente entrenamiento —que puede superar las 30 horas semanales—, los atletas profesionales deben hacerse cargo de aspectos logísticos y financieros que, en su opinión, deberían contar con mayor respaldo institucional.
“A la par de entrenar alrededor de 30 horas a la semana tengo que estar haciendo todo lo que deberían estar apoyando las instituciones”, dijo.
El triatleta también advirtió que la situación envía un mensaje negativo a las nuevas generaciones que desean dedicarse al deporte profesional.
“No se trata sólo de mí, se trata del mensaje que les mandamos a los jóvenes: si quieres ser profesional, vete”, afirmó.
Previo a la entrevista, el deportista difundió un videomensaje en redes sociales en el que cuestionó la ausencia de categoría profesional en algunos eventos realizados en México. Según explicó, un Ironman en el país puede reunir al menos mil competidores, cada uno con cuotas de inscripción cercanas a los siete mil pesos.
“Si hacemos ese número son siete millones de pesos sólo por inscripciones, sin contemplar todo lo que se vende alrededor del evento”, indicó.
A su juicio, abrir la categoría profesional requeriría una inversión relativamente pequeña.
“Para abrir la categoría profesional sólo se necesita menos del 4% de esos ingresos. No estoy hablando de regalar dinero, estamos hablando de invertir en el desarrollo del deporte mexicano”, afirmó.
Finalmente, relató que recientemente participó en el Ironman 70.3 Monterrey en la modalidad de relevos, debido a que no se abrió la categoría profesional en esa competencia.
“Nada me hubiera gustado más que aprovechar toda esa energía de la gente para ganar en mi casa”, concluyó.