El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que el nuevo mandatario de Irán solicitó un “alto al fuego” en medio de la escalada del conflicto, y aseguró que su gobierno evaluará la petición únicamente si se garantiza la apertura del estrecho de Ormuz.
A través de su red social Truth Social, el mandatario sostuvo que el nuevo presidente iraní —a quien describió como “menos radical y más inteligente”— ya habría buscado frenar las hostilidades. No obstante, advirtió que la ofensiva militar estadounidense continuará mientras no se asegure el libre tránsito en esta ruta clave para el comercio energético mundial.
“Lo consideraremos cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado. Hasta entonces, estamos bombardeando a Irán hasta la aniquilación”, escribió Trump en su mensaje.
Un día antes, desde el Despacho Oval, el presidente defendió la operación militar denominada Furia Épica, al asegurar que logró un “cambio de régimen” en Irán, aunque aclaró que ese no era el objetivo inicial de la intervención.
Según explicó, la meta principal de la ofensiva era impedir que el país islámico desarrollara armamento nuclear. En ese contexto, Trump declaró que “la meta se ha alcanzado” y estimó que en un plazo de dos a tres semanas podría iniciarse una retirada de las fuerzas estadounidenses.
Las declaraciones se producen en un contexto de alta tensión en Medio Oriente, donde el control del estrecho de Ormuz —por donde transita una parte significativa del petróleo mundial— se mantiene como un punto estratégico clave para la estabilidad regional y global.