La organización animalista PETA ofreció una recompensa de mil euros a quien proporcione información que permita identificar al responsable del disparo que mató a un antílope negro en el Zoo de Schönbrunn.
El incidente ocurrió durante la madrugada del pasado 29 de marzo, cuando una cría de antílope cervicabra fue abatida con un arma presuntamente equipada con silenciador. De acuerdo con las investigaciones, el disparo habría sido efectuado desde el exterior del zoológico, ubicado en Viena.
Yvonne Würz, bióloga de PETA, calificó el hecho como un “acto brutal” y exigió que los responsables sean llevados ante la justicia. Hasta el momento, la organización no ha recibido información que permita esclarecer el caso.
Las autoridades han iniciado una investigación por crueldad animal, mientras que la unidad criminal de la policía continúa recabando pruebas. Aunque aún no se ha localizado el proyectil, un análisis forense confirmó que la muerte del animal fue causada por una herida de bala.
Un video del momento muestra que el resto de los animales no reaccionó ante el disparo, lo que refuerza la hipótesis del uso de un arma con silenciador.
Tras el incidente, el zoológico anunció el refuerzo de su seguridad, incluyendo un aumento en las patrullas nocturnas y la incorporación de personal externo. Su director, Stephan Hering-Hagenbeck, aseguró que la protección de los animales y visitantes es la máxima prioridad.
Por su parte, PETA reiteró su postura contra la exhibición de animales en cautiverio, argumentando que este tipo de espacios no siempre garantizan su seguridad, lo que puede derivar en ataques, secuestros o incluso la muerte de los ejemplares.